Cómo crear y mantener un boletín electrónico

 

 

Este artículo se publicó originalmente en inglés en The Open Notebook el 16 de marzo de 2021. Este artículo fue traducido por Rodrigo Pérez Ortega y editado por Debbie Ponchner.

Los boletines electrónicos se han popularizado en los últimos años. Tan solo MailChimp —uno de los servicios de boletines electrónicos más antiguos y destacados— reporta que vio un aumento del 49% en nuevas cuentas en 2019. Escritores de todo tipo, incluidos los periodistas científicos, están adoptando cada vez más estas plataformas para publicar su propio trabajo.

Ya sea que estén escribiendo para amigos y colegas o tratando de expandir su alcance, los periodistas científicos están descubriendo que producir su propio boletín es una excelente manera de construir una comunidad de lectores dedicados e interesados ​​en su trabajo. “El único lugar al que todos van a diario, si están trabajando de alguna manera con una computadora o un teléfono” es su correo electrónico, dice Jeremy Caplan, director del Programa de Creadores de Periodismo Emprendedor de la Universidad de la Ciudad de Nueva York y autor de un boletín de productividad llamado Wonder Tools. “Entonces, la bandeja de entrada del correo electrónico se convierte en uno de los mejores lugares para tratar de llegar a las personas”.

La publicación de un boletín puede ser gratificante de muchas maneras: puede ayudar a los escritores a aumentar su audiencia, perfeccionar sus habilidades de redacción, llenar los vacíos en la cobertura de noticias y avanzar en sus carreras. Sin embargo, a pesar del gran interés en los boletines, los escritores que contemplan crear uno a menudo no saben cómo decidir sobre qué tema tratar, cómo comenzar a publicar y mantener el impulso —o incluso si deberían realmente comenzar un boletín—.

 

Determinar si debes empezar un boletín

Si tienes aspiraciones profesionales insatisfechas, un boletín podría ser una excelente manera de ir tras ellas. Tal vez quieras afianzar un área de cobertura nueva para ti, como lo hizo Kat Eschner, una reportera freelancede ciencia y negocios, cuando comenzó su boletín sobre las relaciones entre humanos y animales, The Quick Fox, en 2018. O tal vez quieras profundizar más en un tema importante que ya cubres, como lo hace Betsy Ladyzhets, periodista de ciencia y datos, en Covid-19 Data Dispatch. O tal vez estés buscando experimentar con nuevos estilos de escritura mientras les brindas a tus amigos y seguidores una manera fácil de mantenerse al día contigo y tu trabajo, como lo hace la periodista científica freelance Jane C. Hu con su boletín, Hu Cares.

Sin embargo, escribir un boletín no es para todos. Puede ser un compromiso de tiempo significativo y, si eres freelancer, puede reducir potencialmente tu trabajo remunerado, algo que la periodista científica Robin Lloyd aprendió cuando comenzó su boletín smart, useful, science stuff about COVID-19 en abril de 2020. “Los primeros dos meses, probablemente estaba pasando de dos a tres horas diarias en el boletín”, dice Lloyd. “Fue muy agotador”. Ahora publica con menos frecuencia y equilibra el boletín con el trabajo remunerado, especialmente enseñando.

Además del tiempo, para la mayoría de los escritores, publicar un boletín también requiere promoción —algo con lo que no todos se sienten cómodos, dice Lloyd—. También requiere un compromiso a largo plazo, dice Dan Oshinsky, dueño de Inbox Collective, que brinda servicios de consultoría a personas y empresas que desean mejorar sus boletines. (Aclaración: TON ha empleado los servicios de consultoría de Oshinsky para desarrollar nuestro propio boletín y minicursos de correo electrónico). Pero si tienes el tiempo, la pasión y la energía para iniciar un boletín, dice, las oportunidades que abre pueden sorprenderte.

 

Primeros pasos: encontrar tu nicho y establecer metas

Una vez que hayas tomado la decisión de iniciar un boletín, el siguiente paso es decidir cuál va a ser su temática o idea central. Piensa en lo que te gustaría poder escribir cuando tu trabajo diario se sienta aburrido o difícil, dice Caplan. Y no ignores tus habilidades subutilizadas. Si comenzaste tu carrera como científico, como lo hicieron muchos periodistas científicos, podrías explorar tu área de especialización mucho más profundamente de lo que lo harías para un artículo para un periódico o revista. Si eres bilingüe, es posible que desees crear un recurso para personas que no hablan inglés y que deseen aprender sobre ciencia publicada en revistas científicas en inglés. Encontrar tu nicho es un proceso de mirarse hacia adentro y reflexionar sobre lo que te importa y el tipo de trabajo que harías todos los días si pudieras, dice Caplan.

El siguiente paso es verificar si existen otros boletines sobre el mismo tema mediante la búsqueda en las redes sociales y los alojamientos web de boletines populares como Substack y, de ser así, determinar en qué se diferenciará el tuyo. Caplan recomienda hacer una búsqueda amplia, leer otros boletines y blogs, escuchar podcasts y buscar en los medios de comunicación tradicionales para ver qué es popular en tu área temática general y qué podría estar poco cubierto o resulte difícil estar al día para los lectores. Lloyd, por ejemplo, notó al principio de la pandemia que la avalancha de noticias de COVID-19 podría ser confusa y decidió comenzar su boletín para proporcionar un resumen regular de cobertura seria.

También deberías pensar en para quién estás escribiendo y qué puedes ofrecerles, dice Oshinsky, quien ha publicado varios boletines y ahora publica Not a Newsletter, un documento de Google Docs mensual que brinda consejos y actualizaciones sobre la industria. El escritor científico y educador Aatish Bhatia, radicado en la ciudad de Nueva York, comenzó su boletín sobre el clima, The Rate of Change, pensando en los jóvenes. Sintió que había una falta de recursos educativos profundos, pero accesibles, sobre ciencia climática dirigidos a los adolescentes. “Me imagino a un estudiante de secundaria que es un activista climático juvenil que busca recursos para aprender realmente, ya sabes, ¿qué significa ‘sensibilidad climática?’”, dice. “¿Qué es ppm [partes por millón]? ¿Cómo funciona exactamente el efecto invernadero?”

La forma en que eliges escribir sobre un tema es casi tan importante como el tema en sí.

Otra consideración a la hora de decidirse por un nicho: posibles conflictos de intereses. Esto es especialmente importante si el contenido de tu boletín se superpondrá con tu trabajo en otro lugar. Ladyzhets es voluntaria del COVID-19 Tracking Project de The Atlantic y tiene cuidado de señalar en su boletín que el Covid-19 Data Dispatch no representa ese proyecto. A veces, utiliza el proyecto de seguimiento como una de sus fuentes, pero se asegura solo de hacer referencia a la información que está disponible públicamente y no, por ejemplo, de los canales internos de Slack del proyecto.

También vale la pena pensar en tus metas. Por ejemplo, ¿qué tipo de impacto deseas que tenga tu boletín? ¿Cuánto crecimiento de audiencia esperas? ¿Quieres eventualmente ganar dinero con este proyecto?

No es necesario que tus metas sean extremadamente ambiciosas; Bhatia dice que uno de sus primeros objetivos fue simplemente mejorar su propio conocimiento de la ciencia climática. Y aunque es común que los redactores de boletines deseen aumentar su audiencia, no es necesario establecer objetivos rígidos de inmediato, dice Ladyzhets. Fue hasta hace poco que ella comenzó a establecer metas de crecimiento y monetarias para su boletín.

Si llegas a establecer metas para el crecimiento de la audiencia, dice Oshinsky, no te obsesiones demasiado con los números. “Es posible que tu boletín no sea para un millón de personas o medio millón de personas o incluso para 10.000 personas”, dice. “Podría ser un boletín realmente bueno que llega a 2.000 personas, pero si es el adecuado para 2.000 … y puedes ayudarlos a comprender mejor el mundo o compartir historias que generen impacto, entonces tu boletín es excelente”. También es útil saber cuántas personas leen realmente tu boletín. La tasa de apertura, o la proporción de tus suscriptores que abren el correo electrónico, te permite realizar un seguimiento de esto. Oshinsky dice que una tasa de apertura del 30% es estándar; Lloyd apunta al 40% con su boletín.

 

Escribir y editar

La forma en que eliges escribir sobre un tema es casi tan importante como el tema en sí. Piensa en el tono que deseas transmitir con cada entrega. El que elijas un tono serio o uno más informal dependerá de tu tema y estilo de escritura. Un tema más sobrio, como un problema de salud pública, puede requerir una voz más mesurada, pero todavía hay espacio para la personalidad. En COVID-19 Data Dispatch, por ejemplo, Ladyzhets escribe con una voz con más opinión que la que usaría en su otro trabajo, como en esta publicación de denuncia sobre como Missouri describía la demografía de los casos de COVID-19. (Ella sintió que el uso de un gráfico de pastel por parte del estado para mostrar casos por raza minimizaba el impacto que la pandemia tenía en algunas comunidades con poblaciones más pequeñas). Tener un segundo par de ojos sobre tu trabajo puede ayudar a desarrollar el tono correcto, según Eschner. “Asegúrate de tener a alguien a la mano para ayudarte con la edición de al menos los primeros números hasta que desarrolles la voz del boletín”, dice.

Dado que un boletín es típicamente un esfuerzo en solitario, las habilidades de autoedición adquieren una importancia especial. Cuando publicas de forma autónoma, eres completamente responsable de tu contenido; no tienes la ventaja de que un editor proporcione comentarios y detecte errores. Por esta razón, Eschner no se siente cómoda haciendo reportajes originales o artículos extensos para su boletín sin aportes externos. Para un ensayo personal de 2019 en The Quick Fox, le pidió a un compañero que editara su trabajo.

Es raro buscar un editor formal para un boletín, pero algunos escritores encuentran que vale la pena la inversión. Ladyzhets, por ejemplo, espera hacer crecer COVID-19 Data Dispatch lo suficiente como para eventualmente permitirse contratar a un editor.

Sin un editor, verificar tu propio trabajo es otra habilidad importante que debes dominar, especialmente si los errores potenciales pueden tener consecuencias graves. “Esta es información de salud pública; no puedo equivocarme aquí”, dice Lloyd sobre su boletín de COVID-19. Dice que se ha convertido en una “fanática de la atribución”, que cita y añade vínculos a sus fuentes más de lo que lo hace en sus otros trabajos. En su mayoría, evita los preprints y las especulaciones que puedan contener información no confirmada o consejos sin fundamento. También evita editorializar en su boletín de noticias y, en cambio, mantiene los hechos como lo primordial y más destacado.

 

Publicar tu boletín

Para distribuir tu boletín requerirás de una plataforma, llamada proveedor de servicios de correo electrónico, que administrará la lista de correos electrónicos y enviará tu boletín. La elección de una plataforma de publicación puede ser complicada, en gran parte porque el panorama de los boletines está cambiando rápidamente. “Francamente, es muy confuso”, dice Oshinsky.

Hay algunos proveedores de servicios de correo electrónico gratuitos que son adecuados para principiantes. Uno de los más populares entre los periodistas, Substack, es fácil de configurar y usar, especialmente para publicaciones de tipo ensayo. Revue, que Twitter adquirió recientemente, es ideal para boletines que seleccionan contenido de otras fuentes gracias a su panel de control de “arrastrar y soltar” para agregar enlaces. TinyLetter, ahora propiedad de MailChimp, es otra opción simple, pero tiene un límite de 5.000 suscriptores antes de imponer los planes pagos de MailChimp con más funciones.

Los boletines necesitan lectores y encontrarlos requiere promoción.

Oshinsky sugiere crear una cuenta y jugar con las características de una plataforma, como formatear, rastrear métricas e integrarse con otras aplicaciones, para ver si encaja bien contigo antes de comprometerte. Independientemente del proveedor que elijas, tu lista de suscriptores será transferible, por lo que es factible moverte de plataformas más adelante sin perder tu audiencia. Ladyzhets se mudó recientemente de Substack a MailChimp porque estaba frustrada por lo difícil que era integrar análisis de datos visuales en COVID-19 Data Dispatch y porque la función de búsqueda limitada de Substack dificultaba el acceso de los lectores a sus archivos.

Una vez que comiences a publicar tu boletín, es aconsejable establecer una rutina y presupuestar tu tiempo. Los boletines más breves que curan la cobertura de un tema, como el de Lloyd, tardan varias horas en elaborarse, mientras que la redacción original más detallada, como The Rate of Change de Bhatia, puede tardar días en completarse. Ya sea que seas un freelancer o un redactor de planta, deberás programar un tiempo para escribir, editar y publicar el boletín que no entre en conflicto con tu horario de trabajo. Ladyzhets generalmente escribe el suyo durante el fin de semana y publica los domingos.

 

Promueve tu trabajo

Los boletines necesitan lectores y encontrarlos requiere promoción. “El boletín, en particular, no está creado para ser descubierto por casualidad”, dice Caplan. “Como creadores, tenemos que ser realmente asertivos acerca de hacer que nuestro trabajo salga a la luz si queremos que la gente lo vea”.

Una forma de correr la voz es apoyarte en tus conexiones. Promociona tu boletín en las redes sociales, pide a las personas que conoces que lo compartan y tal vez intercambia menciones si ellos tienen uno. También puedes incluir una nota en tu boletín para animar a los lectores a que lo envíen a sus conocidos.

Al planificar cómo promocionar tu trabajo, es útil pensar dónde puedes encontrar a las personas a las que deseas llegar. Si tu audiencia se congrega en ciertos espacios, ya sea física o digitalmente, puedes intentar comunicarte con ellos allí. Ladyzhets, por ejemplo, creó una serie de talleres con fondos de la National Association of Science Writers sobre la gestión de datos de COVID-19 y promovió en gran medida su boletín como un recurso para los periodistas que asistieron.

 

Mejorar tu boletín

Tu boletín no será perfecto desde el primer día, pero no es necesario que lo sea, dice Caplan. Para los primeros números, él recomienda experimentar con la longitud, el formato y la frecuencia, e incluso ocasionalmente divergir de tu nicho para probar nuevos temas.

La experimentación fue un componente clave del boletín de Eschner desde el principio. “Inicialmente [mis publicaciones] tenían un ensayo más largo en cada una y una sección de enlaces más corta”, dice. Con el tiempo, ella ha pasado a reflexiones anecdóticas breves y secciones más largas sobre lo que ha estado leyendo y escribiendo últimamente. Eschner realiza cambios cada 12 números para tener tiempo suficiente para probar si un nuevo formato se adapta bien.

Los escritores a menudo encuentran que la práctica de perfeccionar un boletín mejora sus habilidades. Eschner, por ejemplo, ha descubierto que escribir un boletín le ha ayudado a refinar su voz con el tiempo, porque le permite experimentar con diferentes estilos de escritura. Bhatia también dice que su escritura ha mejorado, especialmente su capacidad para transmitir de manera efectiva conceptos complejos de la ciencia climática. Al sumergirse profundamente en los datos de COVID-19, Ladyzhets descubrió que ha desarrollado un ojo más agudo al evaluar las fuentes.

 

Tomar la decisión de monetizar

Para los freelancers, especialmente, la creación de un boletín de noticias de alta calidad que requiere mucho tiempo puede llevarles al deseo de convertirlo en una nueva fuente de ingresos. Aunque ciertamente es posible ganar dinero con un boletín, Oshinsky advierte que puede tomar alrededor de dos años para llevar a un boletín hasta el punto en que haga una contribución significativa a tus ingresos. Cuánto puedes ganar con un boletín a menudo depende del tamaño de tu audiencia; los escritores de alto perfil pueden convertir su gran cantidad de seguidores en las redes sociales en suscriptores de pago, pero la mayoría de las personas no tienen tanta suerte. Cuando estás comenzando, lo mejor que puedes hacer es concentrarte en construir una audiencia proporcionando contenido bueno y consistente, en lugar de dedicar tiempo y esfuerzo a convencer a los lectores de que paguen, dice Oshinsky.

El éxito se ve diferente para todos y depende de cuáles sean tus metas.

Una estrategia es comenzar con un boletín gratuito y luego introducir una estructura de pago más adelante. Ladyzhets agregó recientemente un modelo de membresía a COVID-19 Data Dispatch después de seis meses de publicación; ahora tiene 15 miembros y 390 lectores en total. Todo su contenido sigue siendo gratuito, pero los miembros que pagan en una escala entre $2 a $10 dólares por mes obtienen acceso a una comunidad de Slack y una vista previa de lo que Ladyzhets está trabajando. Ella detalla sus gastos en su sitio web, y dice que está a la mitad de su objetivo de pagarle a un pasante con los fondos de la membresía.

Lloyd cree que la información de salud pública en su boletín debería ser gratuita, pero después de que los lectores pidieron una forma de donar, ella comenzó un Patreon. Tiene 64 patrons de aproximadamente 1.800 suscriptores totales y dice que gana unos cientos de dólares al mes. Ko-Fi, que utiliza Eschner, es otra opción para permitir a los lectores “dar propina” o enviar pagos repetidos.

 

Midiendo el éxito

Los ingresos son una forma obvia de medir el éxito de un boletín, pero de ninguna manera es la única, ni siquiera la más deseable. El éxito se ve diferente para todos y depende de cuáles sean tus metas. Algunos pueden medir el éxito en el crecimiento de la audiencia, por ejemplo, mientras que otros pueden ver victorias en cuánto ha mejorado su escritura, las conexiones y relaciones que han formado o las nuevas oportunidades profesionales que han obtenido a través del boletín. Bhatia, por ejemplo, obtuvo recientemente un proyecto para crear una herramienta web interactiva para Parametric Press después de destacar en su propuesta su boletín sobre el clima. Para él, el impacto también es un importante barómetro del éxito. Él no realiza un seguimiento de muchas de las métricas de The Rate of Change, dice, pero sí realiza un seguimiento de los comentarios de los educadores que utilizan su trabajo en el aula. “Para mí”, dice, “esa es una medida de impacto realmente genial que es bastante significativa”.

Independientemente de por qué inicies un boletín, crear una comunidad podría terminar siendo el mejor beneficio de tener uno, dice Oshinsky. “Realmente no te equivocarás si creas una audiencia para ti mismo”, dice. “Si tienes personas que te escuchan, que están interesadas en saber de ti, a largo plazo se abrirán todo tipo de puertas interesantes para tu carrera”.

 

 

Cortesía de Marina Philip

Marina Philip

Marina Philip es una periodista científica freelance que vive en Albuquerque, Nuevo México. Fue AAAS Mass Media Fellow en 2020 con Las Vegas Review-Journal. Encuéntrala en Twitter como @mureeenuh.

Comments are closed.