Cómo hacer el primer contacto con los editores

 

 

Este artículo se publicó originalmente en inglés en The Open Notebook el 21 de septiembre de 2021. Este artículo fue traducido por Rodrigo Pérez Ortega y editado por Debbie Ponchner.

Recuerdo vívidamente la tarde de un martes de abril de 2019 cuando recibí un correo electrónico de Karen Kaplan, editora sénior de Nature Careers. Me preguntó si estaba disponible para charlar sobre posibles historias para esa sección, que cubre la fuerza laboral científica de todo el mundo. Estaba emocionado de que una editora se hubiera acercado a mí, pero también un poco preocupado por cómo sería la conversación, ya que nunca antes había hablado con una editora en este contexto.

Aproximadamente cuatro meses antes, había comenzado a trabajar como periodista científico freelance. Me fascinó el trabajo de Amy Maxmen, reportera sénior de Nature, quien —entre otras cosas— ha cubierto el ébola en Liberia y la yuca modificada genéticamente en Nigeria, donde vivo. Me presenté con ella por correo electrónico y al poco tiempo ya nos intercambiábamos mensajes continuamente. Le enviaba un correo electrónico con mis ideas, preguntándole sobre a qué editores y publicaciones proponerles mis historias. El correo electrónico de Kaplan fue una confirmación de que Maxmen les había pasado mi nombre a los editores de Nature.

Kaplan y yo hablamos por teléfono, pero nuestra conversación no fue muy buena. Estaba nervioso por estar hablando con una editora por primera vez y tuve problemas para presentar mi idea de historia de manera convincente.

No soy el único reportero al que le resulta difícil acercarse a un editor por primera vez. Para empezar, puede resultar difícil incluso encontrar los datos de contacto de un editor. Y cuando los tienes, hacer ese primer acercamiento puede ser intimidante, especialmente para los periodistas que carecen de experiencia.

Aunque no existe una forma estándar de presentarse ante los editores, la mayoría de los periodistas científicos hacen el primer contacto por correo electrónico, que incluye al menos una idea preliminar de una historia que se propone cubrir, si no es que un pitch o una propuesta completa. Por lo tanto, escribir un correo electrónico persuasivo y convincente es clave para tener un contacto exitoso por primera vez con un editor. La experiencia puede ser útil, pero no permitas que la falta de una trayectoria te impida dar el primer paso para obtener una asignación. Podría ser el comienzo de una relación duradera con un editor.

 

Encontrar el editor adecuado

Una vez que hayas identificado la publicación a dónde deseas proponer una historia, lo siguiente que debes hacer es encontrar al editor adecuado al cual dirigirte. Puede parecer obvio, pero es vital encontrar al editor más adecuado para lo que deseas proponer, ya sea el editor de noticias, el editor de reportajes o el encargado de asignar historias, o un editor de sección o tema específico. Esto ahorra tiempo y reduce la posibilidad de que tu correo electrónico vaya a la persona equivocada y languidezca, ignorado, en su bandeja de entrada.

Victoria Jaggard, editora ejecutiva de ciencia de National Geographic, reconoce las dificultades de los periodistas para encontrar al editor adecuado al cual dirigirse. “Podría ser difícil precisar quién es el editor adecuado para presentar un tema o una historia en particular”, dice Jaggard. La situación se complica por el hecho de que el título “editor” puede significar muchas cosas diferentes en una publicación, dependiendo de la función que desempeñe la persona.

Un buen primer paso es revisar el sitio web de la publicación para encontrar el directorio: una lista de empleados, incluidos periodistas y editores. Puedes encontrar esto en la parte inferior de la página de inicio o en una sección llamada “Acerca de”, “Equipo” o algo similar. Los directorios suelen incluir los nombres y puestos de trabajo de los editores y, a menudo, su dirección de correo electrónico u otros datos de contacto.

También puedes pedir a otros colegas que conozcas sugerencias sobre a qué editores contactar en las publicaciones para las que han escrito. Roberta Kwok, periodista científica freelance de Kirkland, Washington, utilizó este método cuando comenzaba como freelance en 2007. Ella quería proponer una historia a Science News for Kids (ahora Science News for Students) pero no estaba segura si debía enviar la propuesta a un editor específico o a la dirección de correo electrónico genérica de la publicación. Entonces, Kwok le pidió consejo a otra periodista científica que conocía. “La periodista científica confirmó que debería enviarle un correo electrónico a esa persona en lugar de la dirección editorial genérica”, dice Kwok. “Realmente me ayudó que le enviara un correo electrónico a una editora específica en la publicación”.

Si bien no existe un directorio único de editores, existe información disponible. La periodista Robin Lloyd mantiene esta lista de medios científicos que aceptan trabajo de freelancers, que incluye información sobre editores a los que contactar y, en algunos casos, sus datos de contacto.

Si otros métodos fallan, puedes buscar el nombre de la publicación en Google, Twitter o LinkedIn para intentar encontrar el nombre del mejor editor para contactar. Luego, puedes buscar sus cuentas de redes sociales personales para intentar encontrar una dirección de correo electrónico.

Cuando sea posible, es mejor buscar la información de contacto real de los editores. La clase magistral de periodismo científico de The Open Notebook sobre cómo proponer historias recomienda que los reporteros dirijan las propuestas a “un editor real” y advierte que si no estás seguro a qué editor contactar, hagas tu mejor apuesta con la esperanza de que la persona reenvíe el correo electrónico al colega apropiado.

A veces, es posible que no puedas encontrar nombres específicos o detalles de contacto de los editores. En estas situaciones, es posible que puedas encontrar un formulario de propuestas en línea en el sitio de la publicación o una dirección de correo electrónico genérica. Por ejemplo, National Geographic tiene una guía de propuestas en línea, que proporciona información sobre cómo escribir una propuesta para la publicación, así como un formulario para dirigir automáticamente las propuestas a una sección específica. Undark también tiene un formulario de propuestas en línea, junto con las pautas de envío para cada tipo de historia que publica. Estas pautas incluyen el día y la hora de la reunión de propuestas semanal del equipo, lo que permite a los reporteros tener esto en cuenta a la hora de decidir cuándo enviar ideas para historias.

Sin embargo, no puedes estar seguro de que todos los formularios en línea o direcciones de correo electrónico genéricas se revisen con regularidad. Por lo tanto, estos son probablemente el último recurso para ponerse en contacto con la mayoría de las publicaciones.

 

Cómo causar una gran primera impresión

Una vez que hayas encontrado al editor que deseas contactar, lo siguiente que debes hacer es comunicarte con él o ella. La mayoría de los periodistas freelance se comunican con los editores con un pitch por correo electrónico. Aunque enviar un correo electrónico es sencillo, ponerse en contacto con un editor que nunca has conocido puede hacer que te sientas incómodo o inseguro. ¿Qué debes poner en la línea de asunto del correo electrónico? ¿Qué, y en qué nivel de detalle, debes poner en el texto del correo? Puede ser fácil pensar demasiado en los detalles y encontrarse paralizado por la duda.

Una línea de asunto simple como “Contacto de un escritor científico freelance” puede ser suficiente. Si estás proponiendo una idea de historia específica, escribe “Propuesta de periodista freelance” en la línea de asunto, para ayudar a distinguir tu mensaje de los innumerables correos electrónicos de relaciones públicas que los editores reciben todos los días. El cuerpo de tu correo electrónico debe ser conciso y directo. “Algunos de los correos electrónicos que realmente me gustaron como editora fueron sencillos y personales”, dice Yasmin Tayag, editora y periodista científica radicada en Nueva York y exeditora principal del Medium Coronavirus Blog. “Empezaban con algo como, ‘Hola, mi nombre es [nombre]. Soy un escritor que vive en [ubicación]. Me encantaría escribir para ti, y este es el tema sobre el que me gustaría escribir, pero también me gustaría saber qué historias estás buscando para poder adaptar mis propuestas a ti’”, dice Tayag. “Es una gran estrategia de aproximación porque parece que el escritor está interesado en el trabajo que estoy haciendo como editora”.

Tayag dice que es más fácil para ella recordar a los escritores que le dicen qué áreas están interesados en cubrir. “Si necesito asignar una historia sobre el cambio climático, podría recordar a la escritora que dijo que estaba interesada ​​en el cambio climático, ¡eso me facilita la vida!”

Estar comprometido con lo que le importa al editor es importante y debe formar parte de tu investigación más amplia sobre la publicación en sí, dice Verah Okeyo, periodista científica freelance radicada en Nairobi y exeditora de salud global del Daily Nation de Kenia. “Investiga a la publicación”, dice. “Eso te dirá el tono del periódico, los temas que les gusta cubrir y la [audiencia] a la que sirven”. También debes asegurarte de que la publicación no haya cubierto la idea de tu historia antes. Esto es especialmente importante para los escritores que están iniciando su carrera y pueden no estar tan al tanto de lo que ya se ha cubierto, en comparación con los periodistas que han trabajado en el periodismo científico durante mucho tiempo.

Presta atención a los detalles cuando envíes un correo electrónico. Si Okeyo recibe una propuesta y ve errores gramaticales o de ortografía en el primer párrafo, dice que dejará de leer. Esos errores son para ella una señal de que podría necesitar editar mucho la historia y un posible indicio del descuido del escritor. “Una primera impresión es importante”, dice. “Lee tu [correo electrónico] una y otra vez antes de presionar el botón de enviar”.

 

Venderte a ti mismo… y vender tu idea

Al contactar a un editor por primera vez, es importante presentarte de la mejor manera posible. Al presentarse, Bryn Nelson, un escritor y editor freelance que vive en Seattle, se asegura de tener un par de ideas que espera que le gusten al editor y que coincidan con el tipo de historias que han estado haciendo. “Creo que esa será la expectativa de un editor”, dice Nelson. Cuando está debatiéndose proponer una idea a un editor, considera preguntas como: ¿Es esta idea de historia adecuada para la audiencia de la publicación? ¿Se ajusta al estilo y la misión de la publicación? Comprender la misión y la audiencia de una publicación es un paso crucial a considerar antes de contactar a un editor.

El objetivo de iniciar una conversación con un editor es llevar a un intercambio sobre una historia futura, dice Tayag. “Por lo tanto, siempre es útil tener algunas ideas listas o formándose en la cabeza”. Pero, señala, las ideas para historias no tienen que desarrollarse completamente. Está bien comenzar preguntando si un editor podría estar interesado en una historia sobre un tema que estás explorando. Si estás enviando una prepropuesta en lugar de una propuesta completa, asegúrate de identificarla como tal.

Mandar un pitch puede ser un proceso estresante para cualquiera. Para los recién llegados a la profesión, puede ser especialmente abrumador. Pero no te preocupes por tu inexperiencia, dice el periodista freelancepaquistaní Anmol Irfan. “Muchos editores no buscan a alguien con mucha experiencia”, dice. “Se trata de lo bueno que es tu pitch”.

Colin Schultz, editor de noticias de Hakai Magazine, está de acuerdo. Es receptivo a trabajar con nuevos escritores incluso si no tienen un historial de notas pasadas. Aunque los freelancers definitivamente deberían incluir enlaces a algunos de sus trabajos anteriores, si los tienen, cuando contacten a los editores, Schultz señala que revisar muestras de escritura, o “clips”, no es necesariamente la mejor manera de evaluar si un escritor hará un buen trabajo porque las historias publicadas pueden reflejar en gran medida la mano de un editor. El pitch del escritor o escritora, en cambio, es completamente de su autoría.

“Si hicieron un buen trabajo armando su pitch, eso sugiere que harían un buen trabajo armando la historia”, dice Schultz. “Para las noticias, realmente se reduce a la fuerza de la historia y el ángulo, que son cosas que deberían aparecer en el pitch”. Al evaluar una propuesta para un reportaje de profundidad, dice, los editores buscan muchas cosas específicas del escritor: lenguaje vivo y colorido, la construcción de personajes sólidos y una gran atención a los detalles.

 

Conectando y construyendo relaciones

Involucrarse de manera constructiva con los editores en plataformas sociales como Twitter y LinkedIn también puede ser útil para construir una red e incluso recibir una asignación. Irfan dice que sigue regularmente a los editores en Twitter para ver qué temas están discutiendo. Esto le da pistas sobre el tipo de historias que podrían interesarles. A veces sucede lo contrario, y los editores se acercan a los escritores en las redes sociales. Un editor se encontró con un hilo de Twitter que Irfan había escrito sobre mujeres musulmanas paquistaníes que querían tatuajes (lo cual está prohibido por el islam). La editora terminó comisionándole una historia basada en la fuerza de ese hilo.

Abigail Beall, editora de reportajes de New Scientist, usa las redes sociales para hacerse fácilmente accesible a los escritores. Cuando reanudó su trabajo en New Scientist en julio, publicó un tweet en el que invitaba a los freelancers a enviarle mensajes directos a través de Twitter. “Quiero entablar relaciones con escritores [freelance] y ayudarles a que el proceso sea más fácil para que obtengan una asignación”, dice Beall. “Sé que estoy en una posición privilegiada y entiendo las luchas de los escritores freelance”.

Establecer relaciones entre escritor y editor debería ser una vía de doble sentido, dice Richard Fisher, editor sénior de BBC Future. “Creo que los editores deben trabajar tan duro como los escritores para encontrarse unos a otros”, dice. Muchos editores se sientan y esperan que los escritores se acerquen a ellos, dice Fisher. Una de las razones es la sobreoferta de freelancers. “Si simplemente te inclinas hacia atrás, solo obtienes lo que te proponen. Mientras que, si te inclinas hacia adelante y buscas buenos escritores, obtendrás una mejor historia para tu publicación”, dice Fisher. “Un editor es tan bueno como sus escritores”.

Jaggard anima a los editores a que también se pongan en contacto con los escritores. “Encontré muchos escritores nuevos y geniales porque me ofrecieron algo irresistible, pero también he tenido muchos casos en los que tengo una historia que debe hacerse y nadie en mi lista de colaboradores habituales está disponible o es el adecuado”, dice. En esos casos, pidió recomendaciones a otros editores, buscó en bases de datos independientes como las que llevan la National Association of Science Writers y Writers of Color, y se acercó a escritores cuyo trabajo admira para ver si estaban interesados.

Durante el más reciente y devastador aumento de COVID-19 en India, Jaggard pidió a sus editores que fueran proactivos en contactar a escritores en India a través de organizaciones de las que eran miembros. “Nuestro editor sénior de salud, Bijal Trivedi, es miembro de la South Asian Journalists Association y usó sus conexiones para encontrar algunos escritores fabulosos”, dice Jaggard. “Varios de ellos están ahora en nuestra lista de colaboradores habituales para la cobertura de salud pública”.

Pedir ayuda, ser proactivo y dar esos pasos para mandar una propuesta de historia por primera vez te pondrán frente a muchos editores que están ansiosos por trabajar contigo. Aunque estaba decepcionado conmigo mismo después de mi incómoda experiencia hablando por primera vez con Kaplan en Nature, no dejé que ese primer encuentro me detuviera. Le envié un correo electrónico varios días después, detallando mi propuesta. Ella me asignó la historia. Desde entonces, he escrito muchas historias para Nature Careers y tengo una buena relación con Kaplan.

Tal como mi experiencia me enseñó: si fracasas la primera vez que conoces a un editor, no es el final. Trata de aprender y crecer con cada encuentro que tengas y con cada pitch que escribas. Simplemente no te rindas.

 

Abdullahi TsanniVera Mbamalu

Abdullahi Tsanni

Abdullahi Tsanni es un periodista científico radicado en Abuja, Nigeria, y actualmente es becario de TON patrocinado por el Burroughs Wellcome Fund. Ha reporteado sobre temas de ciencia, salud, agricultura y biotecnología en Nigeria para publicaciones que incluyen NatureAllAfricaCornell Alliance for ScienceNigeria Health Watch African Newspage, entre otros. Es voluntario en la Science Communication Hub Nigeria y la African Science Literacy Network, y tiene una licenciatura en bioquímica. Síguelo en Twitter como @abdultsanni.

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