Mesa redonda de traductores: acercando la ciencia a nuevos públicos

 

Este artículo se publicó originalmente en inglés en The Open Notebook el 16 de noviembre de 2021. Este artículo fue traducido por Rodrigo Pérez Ortega y editado por Debbie Ponchner.

Hoy en día, la mayor parte de los avances científicos se publican en inglés. Pero en muchas partes del mundo, el inglés no es un idioma nativo, por lo que las traducciones son esenciales para llevar noticias, información y perspectivas a diversas audiencias. Mover el contenido centrado en la ciencia a través de los límites del idioma requiere más que pasar los artículos por del Traductor de Google u hojear un diccionario multilingüe en busca de una traducción palabra por palabra. Las traducciones deben ser precisas y culturalmente sensibles, una tarea difícil con mucho en juego. La ciencia mal traducida no solo confunde o no se comunica. Puede sembrar activamente la desinformación y la desconfianza.

Como escritora y traductora científica multilingüe, a menudo me encuentro pensando en estos desafíos. Alrededor del comienzo de la pandemia de COVID-19, por ejemplo, me ofrecí como voluntaria para juntar recursos de comunicación en kannada, un idioma que hablan 43 millones de personas en el sur de la India. También estaba traduciendo un libro para niños sobre COVID-19. Pero la mayoría de mis experiencias se han centrado en un idioma de la India, y sé que otros traductores que trabajan en diferentes idiomas ciertamente encontrarán sus propias dificultades en su trabajo, algunas que se traslapan con las mías y otras que no.

Recientemente hablé con cinco traductores y les pregunté sobre sus experiencias, tanto antes como durante la pandemia. Lo primero que me llamó la atención fueron los puntos en común: traducir contenido científico es un desafío, independientemente de los idiomas involucrados. Pero también hubo sutiles diferencias y matices.

Un traductor, que trabaja en el idioma tamil del sur de la India, describió cómo eliminó una referencia a los pinzones amarillos al traducir un texto sobre el parasitismo de las crías, en el que las aves introducen sus huevos en los nidos de otras especies. Las mejores referencias para su audiencia india eran los cucos y los cuervos, con los que su audiencia podía relacionarse mejor. Otro traductor señaló los desafíos de trabajar en Sudáfrica, donde las lenguas indígenas, como zulú, carecen de la infraestructura local para escribir y reportear sobre ciencia, lo que a menudo le obliga a inventar palabras completamente nuevas en sus traducciones para describir ideas científicas poco familiares.

Las diferencias en los dialectos locales también presentaron un obstáculo para otro traductor que habla árabe, que varía entre los países que lo hablan, una analogía aproximada de los desafíos que encontré al traducir al kannada, que también tiene muchos dialectos regionales. En todos los idiomas, la mayoría de los traductores con los que hablé dijeron que las traducciones más efectivas rara vez eran réplicas palabra por palabra del texto original. Muchos de ellos tenían a sus audiencias en mente, sabiendo que la mejor comunicación requeriría a veces reemplazar conceptos y referencias desconocidos con ejemplos más familiares y culturalmente sensibles, incluso acuñando nuevos términos cuando era necesario, un proceso a veces llamado transcreación.

Todos los traductores con los que hablé encontraron su trabajo muy gratificante. Pero la mayoría de ellos también me dijeron que están mal pagados, a veces incluso trabajan gratis, y su trabajo a menudo pasa desapercibido. A pesar de la naturaleza esencial de su trabajo, los traductores no siempre reciben crédito en los trabajos publicados. Y, sin embargo, todos seguimos haciendo el trabajo con pasión y compromiso para servir a nuestros lectores, algo que se refleja claramente en el diálogo que tuve con mis colegas. (Esta conversación ha sido editada para mayor claridad y disminuir su extensión).

 

Los traductores que participaron en la sesión son:

  • Mohamed Elsonbaty Ramadan, periodista científico freelance, fundador del Arab Science-Media Hub y cofundador del Foro Árabe de Comunicación y Medios Científicos. Ramadan traduce historias científicas del inglés al árabe.
  • Daniela Navarro, traductora de español en Planeteando, un blog de divulgación científica en español que cubre las ciencias de la tierra. Navarro traduce historias científicas del inglés al español para Eos y otros medios.
  • Sibusiso Biyela, comunicador científico digital de ScienceLink en Sudáfrica. Biyela traduce historias científicas del inglés al zulú, un idioma sudafricano. También lidera una iniciativa panafricana para traducir contenido científico a seis idiomas africanos.
  • T V Venkateswaran (TVV), científico sénior de Vigyan Prasar, una iniciativa de comunicación científica del Departamento de Ciencia y Tecnología del Gobierno de la India. TVV traduce historias científicas del inglés al tamil, un idioma del sur de la India.
  • Zhang Boran, escritor científico freelance. Zhang traduce historias científicas del inglés al chino mandarín.

 

Spoorthy: Comencemos con las consideraciones que entran en sus decisiones (o las de sus editores) sobre si traducir una historia. ¿Hay momentos en los que una buena historia simplemente no es una buena candidata para ser traducida?

Daniela: En mi caso, los artículos los selecciona el editor. Los traductores [luego] revisan la lista y seleccionan aquellos con los que se sienten más cómodos traduciendo del inglés al español latinoamericano. Son preferibles los “temas candentes” o [aquellos] más visitados por la audiencia de Eos. Nosotros, como traductores, también podemos buscar en el sitio web de Eos y proponer una pieza para traducir. Por ejemplo, propuse traducir “Si las princesas de Disney fueran científicas de la tierra y el medio ambiente…”. El artículo traducido alcanzó una audiencia hispana significativa.

Boran: Hay una buena historia que me viene a la mente de inmediato. Hace unos años, Randall Munroe (el autor del comic web xkcd) escribió un artículo [para The New Yorker] usando solo las mil palabras más comunes [en inglés] para explicar la relatividad de Einstein. El chino funciona de manera diferente al inglés, por lo que es muy difícil de transmitir. Tenía mis dudas, pero me gusta xkcd, así que hice mi mejor esfuerzo. Resultó ser un fracaso. A nuestros lectores no les gustó ni entendieron el artículo. Por lo tanto, algo demasiado específico del idioma o la cultura no sería un buen candidato.

Otra situación en la que tenemos que dejar pasar una historia es cuando el discurso público [en torno a un tema en particular] es poco amigable. Si hay una conspiración, como los microchips en las vacunas, nos abstendremos de [traducir historias que informan sobre] nuevos avances en chips nanotecnológicos reales, para no echar más leña al fuego. Es lamentable, pero la situación actual en las redes sociales no es la ideal. Las situaciones políticas son aún más problemáticas.

Sibusiso: Hay historias que me gustaría traducir al zulú, pero lo reconsidero cuando hay demasiadas palabras que tendría que explicar —o acuñar nuevos términos— para que el lector entienda lo que está sucediendo. Esto me hace considerar historias que tendrían sentido para el lector común, basadas en la ciencia que los impacta de alguna manera o si hace referencia a algo con lo que pueden identificarse fácilmente. Ese es el gancho, y sin él, no considero una historia para traducir.

Mohamed: El factor más importante es el interés del público objetivo. Esto cambia las traducciones para centrarse en ciertos campos, como la salud, el agua, la energía, el medio ambiente y la tecnología, [en lugar de] las ciencias básicas y las matemáticas. Como resultado, se pueden omitir muchas buenas historias. Por otro lado, muchas historias “pobres” se pueden traducir porque parecen más interesantes para la audiencia. La censura estatal, o incluso la autocensura, también pueden influir. Algunas historias científicas no se traducirán [o podrían traducirse de manera diferente] debido a razones políticas o culturales. Por ejemplo, en un artículo de portada sobre “The War on Science” (La guerra contra la ciencia), publicado por la revistaNational Geographic, se eliminó la palabra evolución de la portada de la versión árabe de dicha edición de la revista.

TVV: Las prácticas editoriales impactan en mis selecciones. Por ejemplo, la mayoría de las publicaciones ya no prefieren los artículos de formato largo. Las habilidades lingüísticas de la audiencia también crean un obstáculo. Algunos artículos se dirigen a personas con educación superior. Sin embargo, como la educación superior en la India se imparte principalmente [en] inglés, las historias traducidas a los idiomas indios no son bien recibidas. Además, [aunque] algunas de las historias son buenas para leer en inglés, los modismos o alusiones a la literatura o los mitos no son “traducibles”. En última instancia, elijo historias que no requieran demasiado conocimiento previo, que no estén empapadas del cosmos cultural del escritor original y que tengan una extensión manejable.

Spoorthy: ¿Qué tipo de capacitación/habilidades son necesarias para preparar a una persona para hacer traducciones de alta calidad de periodismo científico?

Daniela: Creo que dominar ambos idiomas con fluidez es definitivamente imprescindible. Puedes encontrarte jerga cuando el escritor está citando a los entrevistados o cuando el escritor quiere ser informal. Para refranes o proverbios, puede ser un desafío. Por ejemplo, en inglés, dices “it’s raining cats and dogs” (está lloviendo gatos y perros) cuando hay una lluvia torrencial. En español latino, no tenemos esta [expresión]. Entonces pienso cómo alguien latine diría: “It’s pouring rain” (Lloviendo a cántaros). Además, debes conocer los términos técnicos de la disciplina o el área que estás traduciendo.

Sibusiso: Siempre es importante comprender a tu audiencia. Para las traducciones de contenido científico, considero que los lectores para los que estoy escribiendo decidirán el tipo de tono en el que escribiré el artículo, ya sea informal, conversacional en zulú o algo más formal. Comprender la cultura para la que estás traduciendo puede ayudarte a evitar ciertos obstáculos, como un lenguaje irrespetuoso que puede parecer correcto en inglés, pero [sería] un paso en falso en zulú.

La audiencia para la que escribo habitualmente se ha enfrentado a la ciencia por ser demasiado difícil, o algo solo asociado con las personas blancas de habla inglesa, así que trato de explicar en detalle qué ciencia se hizo y qué hicieron los investigadores, para disipar la noción de que algo mágico o clandestino ocurre en laboratorios e instituciones de investigación.

TVV: La fluidez en ambos idiomas es, por supuesto, imprescindible, pero no suficiente. La mayoría de los artículos atractivos tendrán elementos culturales que establezcan conexiones con los lectores. Los adagios, modismos y alusiones a mitos o leyendas abundan en los escritos de divulgación científica. Esto significa que el [traductor] debe ser muy leído, más allá de la ciencia.

Mohamed: Desde mi experiencia, creo que la fluidez en ambos idiomas con habilidades avanzadas de escritura es esencial. Tener formación científica o experiencia en traducción puede ser una gran ventaja. En el mundo árabe no existen títulos universitarios especializados en traducción científica. Sin embargo, existen algunos cursos breves de entrenamiento traducción científica, especialmente traducción médica. Estos han permitido a muchos traductores científicos iniciar su carrera. Al mismo tiempo, hay muchos otros traductores que han aprendido el oficio practicando y recibiendo comentarios. Nunca he recibido ninguna formación en traducción a lo largo de mi carrera, pero creo que haber recibido formación al principio de mi carrera podría haber sido una ventaja.

Boran: Me siento tentado a decir que necesitas conocimientos científicos relevantes sobre el tema, pero si un traductor necesita conocimientos previos para comprender un artículo periodístico, ¿no significaría que el artículo no llegó a la audiencia general? Además, parece imponer demasiada carga al traductor. Mi suposición actual es que los traductores necesitan saber cómo funcionan la ciencia y el periodismo, es decir, cómo los científicos hacen descubrimientos y cómo los periodistas suelen informar sobre ellos. Básicamente, necesitan recibir una formación similar a la del autor del texto.

Entender la cultura general es ciertamente bueno, pero no creo que sea un gran problema. Comprender el tema candente actual parece ser más importante (el movimiento #MeToo en la academia, o la crisis de replicación en psicología, o una nueva conspiración COVID, etc.).

Spoorthy: Después de recibir una historia para ser traducida, ¿cuáles son algunos de los primeros pasos que toman y cuáles son algunos de sus recursos de referencia durante este proceso?

TVV: Primero, desentrañaría las analogías, símiles, metáforas y experimentos mentales que utiliza la historia. Examinaré si lo mismo funcionaría para mi audiencia. En segundo lugar, examinaría la “interpretación” o “creación de significado” que el escritor ha proyectado en la historia. En tercer lugar, enumeraría todas las palabras técnicas de la historia y vería cuál de ellas tiene un equivalente fácil y conocido en el idioma de destino, [y] cuál de ellas debe ser acuñada nuevamente. Algunos de los corpus de términos técnicos [que han sido] creados por expertos en idiomas son útiles. En cuarto lugar, para armonizar la historia con los lectores del idioma de destino, buscaría proverbios, adagios, cuentos populares o mitos adecuados a los que se pueda aludir.

Daniela: Yo leo la historia, identifico nuevos términos si no los conozco en inglés y encuentro su significado en el diccionario de Oxford o de Cambridge. Luego, identifico términos científicos y busco una palabra literal traducida al español. Si hay jerga, averiguo cómo expresarla en español latino. A veces, tengo problemas para traducir cuando no estoy familiarizada con la disciplina científica. Cuando esto sucede, me pongo en contacto con mi comunidad de GeoLatinas para pedir consejo. Algunas de ellas incluso me dirigen a diccionarios en línea inglés-español. Por ejemplo, en geología, utilizo Ceramica [un glosario de geología en línea inglés-español].

Mohamed: En primer lugar, leo la historia completa solo para saber a lo que me enfrento. Luego, busco las palabras clave que no conozco o no entiendo y encuentro el equivalente en árabe. Tiendo a usar diccionarios en línea, específicamente Almaany.com [un diccionario árabe-inglés en línea] para términos en árabe, y Reverso [un traductor multilingüe en línea] para frases y expresiones.

Boran: El primer paso es leer la historia detenidamente. He encontrado que algunos traductores novatos leen y traducen al mismo tiempo, pensando que se ahorrarán problemas. Definitivamente no hagas eso.

OK, el primer paso real es resaltar la parte extraña, la parte que se siente antinatural [o tiene un] salto de lógica, etc. La mayoría de las veces, significa que entendí algo mal. [Entonces] busco las [palabras] en el diccionario para ver si tienen algún uso desconocido.

Spoorthy: ¿Cuáles son algunos de los errores comunes que han visto que ocurren en las traducciones de historias científicas?

Daniela: Como traductora, siempre soy cuidadosa a la hora de traducir. Claro, puedes usar el Traductor de Google (lo cual hago) u otras aplicaciones para una traducción rápida. Sin embargo, tú eres responsable de entregar una traducción correcta, expresando el mensaje del autor. Además, debo agregar que soy chilena, y el español chileno es el idioma español latino más complejo (una comparación que siempre uso es el inglés de Nueva Zelanda). Usamos tantas jergas [expresiones] y dichos que, en mi caso, tengo que volver a leer mis traducciones para asegurarme de seguir la gramática y el uso correcto de palabras. Afortunadamente, mi editor es mexicano (usan un español más formal) [y] a veces encuentra errores y me avisa.

Boran: ¡Vaya! Tengo una lista completa debido a mi trabajo como editor:

  • No leer el artículo completo como primer paso
  • Ser perezoso y usar el Traductor de Google
  • No usar el diccionario y Wikipedia con la suficiente frecuencia
  • Descuidar elementos gramaticales específicos del inglés como el tiempo verbal
  • Intentar demasiado preservar el orden de las palabras en una oración
  • Traducción de estilo libre [traducir lo que el traductor piensa que es la esencia de la oración sin comprender la estructura completa de la oración en inglés]

Encuentro que muchos traductores nuevos tienen otra dificultad con las piezas científicas: no se sienten cómodos con oraciones complejas y extrañas y siempre están tratando de “doblarlas”. Básicamente, intentarán reorganizar completamente las oraciones para que suenen naturales, sacrificando el significado en el proceso.

Lo que hago es identificar la estructura gramatical general, encontrar la forma de expresión china correspondiente y usarla, así que reorganizo la oración de acuerdo con las reglas en lugar de cómo se “siente”. No es realmente un conjunto de reglas bien compuesto, pero me funciona.

TVV: Cuando las palabras comunes se usan como palabras técnicas, causa confusión a algunos que no están familiarizados con el tema. Por ejemplo, la palabra fuerza significa un concepto específico en física, pero puede significar fuerza policial, violencia, etc., en el uso diario. Además, hoy en día, cuando la gente usa el Traductor de Google, ocurren errores divertidos. Toma la palabra migración. Cuando se trata de un cambio de residencia debido a un nuevo trabajo o estudios, la palabra tamil utilizada es iṭampeyarvu; sin embargo, no es apropiada para la migración de aves. El término utilizado para la migración estacional de aves o animales es valacai pōtal.

Mohamed: Entre los errores comunes para la traducción al árabe están: traducir términos científicos sin considerar el contexto de la historia; traducir estadísticas (confundir entre riesgo relativo y absoluto; promedio y mediana); confundir diferentes tipos de enfermedades; traducir nombres de investigadores y universidades (traducción literal de letras escritas en lugar de cómo se pronuncian); [traducir] sin tener en cuenta la gramática árabe. Finalmente, depender del Traductor de Google puede ser catastrófico para el árabe.

Sibusiso: He leído muchas historias que parecen ser traducciones directas de versiones en inglés publicadas por la misma publicación. Para mí, esto se siente como un ejercicio de casillas, como si la historia traducida fuera una ocurrencia tardía. En algunos casos, la historia traducida todavía tiene una estructura de oraciones que suena en inglés y un nuevo lenguaje convencional que no se encuentra en el idioma traducido. Esto hace que la experiencia de lectura sea desagradable y puede crear la idea de que las historias científicas en zulú son intrínsecamente malas.

Spoorthy: ¿Cómo manejan, como traductores, las citas (y cualquier otra cosa que necesite alta fidelidad) cuando se dicen en un idioma diferente? ¿Cómo las revisan sus editores/publicaciones? ¿Existe una guía de mejores prácticas en torno a la traducción de citas?

Daniela: Intento traducirlas literalmente, especialmente si usan términos científicos. Ahora, al citar, [si] hay refranes en español que no tienen sentido en la traducción, entonces trato de encontrar otra forma de expresarlos. A veces, tengo dudas sobre el [género] de la persona, así que busco en Google sus nombres y afiliaciones para asegurarme. En español, usamos muchas palabras que terminan según el género del sujeto.

Sibusiso: Desafortunadamente, mi editor no puede verificar los artículos que produzco, por lo que generalmente subcontratamos la tarea de revisión a alguien que sea competente en zulú con la esperanza de detectar errores gramaticales evidentes. La mejor manera que tengo de verificar la ciencia de alguna manera es preguntar si el artículo tiene sentido para un alguien que no es científico y pedirles que me digan lo que entendieron al respecto. Si hay una versión en inglés [accesible para el editor] que acompaña al artículo, esa es la que el editor puede verificar y corregir. La mayor preocupación para mí es que la versión de zulú sea legible.

TVV: La mayor parte del trabajo que hago es realmente transcreación. A veces, las citas no se traducen directamente palabra por palabra, pero la esencia se da sin comillas. Cuando las citas son necesarias, se traducen y se utilizan. En tal situación, les pido a algunos amigos que lean los materiales originales y traducidos y solicito sus sugerencias.

Spoorthy: ¿Alguna vez, en su trabajo de traducción, se relacionan con los autores originales de la historia? ¿Pueden los escritores hacer algo para facilitar la vida de los traductores?

Daniela: No tengo contacto directo con los autores de las traducciones de Eos. En GeoLatinas Blog seguimos un proceso de contacto entre el traductor y el autor. Entonces, si hay dudas o preguntas sobre la historia original allí, el traductor puede contractar libremente al autor.

TVV: Hasta ahora no me he puesto en contacto con los autores originales, pero esta pregunta despierta algunas reflexiones. El autor original debe haber comprendido la ciencia detrás de la historia de divulgación científica, en la medida necesaria para la escritura de divulgación científica. También pueden ser útiles para sugerir fuentes adicionales que pueda requerir una obra transcreada.

Mohamed: No me he puesto en contacto con los autores originales de las historias. Sin embargo, creo que si el autor toma en consideración que su trabajo puede ser traducido a otro(s) idioma(s), esto puede ayudar a producir un trabajo más traducible. Por ejemplo, el autor puede considerar evitar el uso de ciertas metáforas, modismos o frases difíciles de traducir. Además, el autor puede incluso adaptar el contenido para que sea más universal para dirigirse a diferentes audiencias en diferentes idiomas.

Spoorthy: ¿Cómo pueden los editores/publicaciones apoyar mejor a los traductores? Teniendo en cuenta el papel vital de los traductores en el Sur global o en países en vías de desarrollo, donde la alfabetización en inglés no es demasiado alta y el pago por su servicio es abismal, ¿cómo puede la comunidad más amplia de periodismo científico apoyar la traducción de contenido periodístico basado en la ciencia? ¿Qué esperan como traductores?

Sibusiso: Creo que el mejor apoyo que agradecería es una discusión abierta como esta sobre los desafíos que enfrentamos y las estrategias que usamos para superar algunos de ellos. También serían de gran ayuda los esfuerzos de las publicaciones para invitar a los lectores a participar en la mejora de las traducciones, a hablar sobre lo que les gusta o sobre las cosas que les resultan difíciles de entender en el contenido que se ha producido. Para algunos de nosotros, estamos inventando estas estrategias a medida que avanzamos y esperamos que funcionen, pero al involucrar a las personas para las que escribimos, podemos crear un compromiso entre la publicación y sus lectores. Incluso puedes descubrir que los lectores no quieren los artículos traducidos en primer lugar; algo desafortunado, pero un dato importante.

TVV: El pago actual por la traducción es inadecuado para atraer calidad y cantidad. Quizás se requiera algún mecanismo para brindar apoyo. Una posibilidad es establecer servicios sindicalizados de traducción, con una subvención parcial.

Daniela: Creo que una guía de mejores prácticas o una lista de verificación es una muy buena idea, especialmente para los nuevos traductores. Solo llevo más de un año traduciendo periodismo científico como voluntaria. Ahora, retrocediendo y haciendo una reflexión, creo que una sesión de [introducción] con el personal de edición puede ser una gran idea para discutir la dirección de las traducciones y las mejores prácticas. El problema del voluntariado es que a veces no se cuenta con la formación y las partes confían principalmente en la experiencia. Sin embargo, mi experiencia con mi editor en Planeteando ha sido fantástica. Anthony se asegura de que cada traducción sea apropiada para nuestra comunidad latina y me da comentarios para que pueda mejorar.

 

Cortesía de Spoorthy Raman

Spoorthy Raman

Spoorthy Raman es una periodista científica independiente con sede en Toronto. Sus trabajos han aparecido en Science, Deccan Herald, The Print y AGU Blogosphere, entre otras publicaciones. También es autora de India’s Adventures in Space, un libro infantil ilustrado, y escribe Tailspin, una columna mensual para Deccan Herald sobre la vida con mascotas, con un toque de ciencia. Hasta 2020, fue jefa de redacción de Research Matters, un portal multilingüe de noticias científicas que cubre la ciencia de la India. En 2019, recibió la beca AAAS-EurekAlert! para reporteros científicos internacionales. Ella está en Twitter como @RamanSpoorthy.

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