Dar el salto: seis periodistas hablan sobre dejar un trabajo fijo para ser freelancer

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A person wearing a backpack leaps over a chasm between two large rocks.
SolStock/iStock

 

Cuando era una pequeña escritora de ciencia trabajando en mi primera pasantía, la idea de ser freelance de tiempo completo me llenaba de miedo. No podía concebir la posibilidad de elegir voluntariamente la incertidumbre que muchas veces acompaña ese camino. Pero pronto me di cuenta de que, para muchas personas, trabajar como freelance es una elección profesional convincente. Es una forma de flexibilizarte como periodista, controlar tu propia agenda y diversificarte para encontrar estabilidad en un clima mediático cada vez más inestable. Muchos escritores freelance no se limitan a sobrevivir: prosperan gracias a la libertad que les proporciona su trabajo.

Para conocer más sobre los beneficios y desafíos únicos de emprender por cuenta propia, recientemente me puse al día con seis colegas que dejaron sus trabajos fijos en los últimos años, por razones que van desde el burnout hasta el anhelo de un mayor margen creativo en su trabajo. Aunque muchas de ellas todavía echan de menos algunos aspectos de sus antiguos puestos, ninguna se arrepiente de haber dado el salto. “Trabajar como freelance me ha dado la oportunidad de buscar historias que me apasionan”, dice la periodista freelance Erin Ross. Pero al mismo tiempo, añade, “hasta que consiga un buen colchón, la inconsistencia de los ingresos seguirá siendo un factor estresante importante”. Ella y las demás participantes comparten cómo gestionaron la transición, las formas en que el trabajo freelance les ha permitido ampliar sus horizontes periodísticos y sus tácticas para afrontar los altibajos de administrar un negocio freelance. (Esta conversación ha sido editada por brevedad y claridad).

Las periodistas que participaron en esta mesa redonda son:

Ari Daniel, periodista de ciencia con sede principalmente en el Líbano, que ha pasado de tener un trabajo fijo a trabajar como freelance en diversas ocasiones, recientemente dejando un trabajo como redactor a principios de 2022 para trabajar como freelance antes de trabajar para NPR

Yessenia Funes, periodista ambiental independiente con sede en Nueva York, que ha trabajado como freelance de tiempo completo durante seis meses, después de alrededor de tres años de tener un trabajo fijo y freelancear paralelamente

Tiên Nguyễn, periodista multimedia y productora de documentales con sede en Los Ángeles, que ha trabajado como freelance durante casi cinco años de tiempo completo y otros dos años de forma paralela

Sarai Rangel, periodista de ciencia con sede en la Ciudad de México que trabaja como freelance desde hace seis meses

Erin Ross, periodista multimedia con sede en Portland, Oregón, que trabaja como freelance desde hace un año

Jaqueline Sordi, periodista independiente con sede en el sur de Brasil que cubre ciencia y medio ambiente, y trabaja como freelance desde hace cinco años

 

Giuliana: ¿Por qué decidieron dejar su trabajo fijo?

Yessenia: Decidí dejar mi trabajo como redactora porque no me estaba dando las habilidades que necesitaba. Quería crecer como escritora y el equipo parecía más interesado en que [yo] desarrollara más habilidades de edición. Siempre sentí que mis historias tenían más potencial del que se les daba. Entonces, lo dejé para invertir en mi escritura y mi crecimiento. Quería seguir mi propio impulso creativo.

Tiên: Definitivamente me identifico con el deseo de seguir tu propio impulso creativo y también tu curiosidad. Obtuve un doctorado en química y escribí sobre química para una universidad antes de trabajar como redactora en una revista de química, así que por años antes de irme había tenido ganas de explorar otros campos de la ciencia. También me interesaba cada vez más el videoperiodismo versus el periodismo impreso.

“Ese miedo al rechazo sigue siendo mi mayor obstáculo al trabajar como freelance, ¡aunque los rechazos, cuando llegan, siempre son muy amables!”         —Erin Ross, periodista multimedia

Erin: Dejé mi trabajo como redactora por mi salud mental. Pasé dos años cubriendo la COVID-19 (excepto unas semanas en las que todo el estado [de Oregón] se incendió —cubrir eso se sintió como unas vacaciones—). Estaba agotada. Pedí más apoyo a mis editores, pero estaba bastante claro que no iba a llegar. Pregunté si podía volver a cubrir una variedad más amplia de temas, tal vez con un poco menos de muerte, y me dijeron que no era posible. En ese momento, irme no se sentía realmente como una opción. Mi salud física y mental estaba por los suelos, y por lo mismo mis relaciones personales estaban sufriendo.

Sarai: Hace unos años, los cambios en la estructura de [mi] empresa me impulsaron a reevaluar mi potencial dentro del equipo. Poco después, tomé la decisión de formar una familia y le di la bienvenida a mi primer hijo en 2020. Con la pandemia en pleno apogeo, tuve la oportunidad de trabajar de forma remota durante casi dos años mientras cuidaba a mi recién nacido. Cuando finalmente llegó la llamada para regresar a la oficina, la idea de hacer la transición al trabajo freelance se volvió aún más atractiva.

Ari: He entrado y salido de trabajos freelance y fijos desde que empecé mi carrera como periodista de ciencia. E incluso cuando he estado como redactor, a menudo sigo haciendo un poco de trabajo freelance de forma paralela. Me encantó mi primer trabajo fijo en [la serie de documentales científicos de PBS] NOVA, donde pude crear videos digitales y contenido multimedia sobre todo tipo de temas científicos. En todo momento me sentí desafiado por nuevas asignaciones, nuevos formatos y tipos de contenido, pero comencé a sentir la necesidad de extender mis alas en una dirección creativa diferente.

Jaqueline: Trabajé en una redacción durante ocho años. Con el paso del tiempo comencé a sentir la necesidad de escribir específicamente sobre el medio ambiente, que es mi pasión. Ahí no pude encontrar el tiempo y el espacio para hacerlo.

Giuliana: ¿Tenían miedo de irse?

Yessenia: ¡Estaba aterrorizada! Crecí pobre, así que uno de mis mayores temores es volver a la pobreza. Tenía muchísimo miedo de que se acumularan las facturas de salud o de no poder cubrir otros gastos (¡como el pago de mi automóvil!). Sabía que el salto iba a consumir mis ahorros —y así fue—. Algunas semanas todavía es aterrador, pero he tratado de mantener una actitud positiva y ver el lado bueno: muchos editores, publicaciones y organizaciones se han acercado para trabajar conmigo. Existe un mercado para personas como nosotras, pero siempre es un riesgo cuando no hay riqueza generacional o atención médica universal.

Sarai: Esta es probablemente una de las razones por las que permanecí [en mi puesto fijo] durante tanto tiempo. Desde que me fui, el dinero que me pagó la empresa cuando finalizó mi contrato me ha permitido tomarme las cosas con calma, pero de vez en cuando surgen preocupaciones sobre el futuro. Al igual que Yessenia, crecí en una familia con oportunidades financieras limitadas y el miedo de volver a esa situación siempre está al acecho.

Jaqueline: Tenía miedo de no encontrar [medios que] publicaran mis artículos. Entonces decidí entrar a un doctorado [en periodismo ambiental] antes de dejar la redacción. Una vez que me aceptaron, dejé mi trabajo. Pude trabajar mucho como freelance durante los cuatro años de estudio, excepto en los últimos meses, cuando tuve que dedicarme casi de tiempo completo a escribir la tesis.

Erin: ¡Me uno al coro de las “aterrorizadas”! [Aunque] cuando dejé mi trabajo inicialmente, no estaba muy nerviosa. Estaba demasiado cansada para realmente tener ese tipo de metapensamiento, además de que tuve mucho ímpetu y editores que se acercaron a mí. Pero también estaba muy, muy agotada, así que finalmente decidí usar mi indemnización, mis ahorros y mis trabajitos secundarios para tomarme un tiempo libre. Volver a empezar fue mucho más difícil; todo ese ímpetu había desaparecido. El burnout también fue un infierno para mi autoconfianza. ¡Proponer historias te hace sentir realmente vulnerable! Ese miedo al rechazo sigue siendo mi mayor obstáculo al trabajar como freelance, ¡aunque los rechazos, cuando llegan, siempre son muy amables!

Ari: No, no tenía miedo. Confié en que encontraría y podría crear las oportunidades que necesitaba para hacer que trabajar como freelance funcionara. También ayudó el hecho de que podía depender del seguro médico de mi esposa cuando empecé, y que ya tenía un grupo de conexiones estables para quienes podía proponer historias y trabajar.

Tiên: No tenía miedo de dar el salto porque sentía que me había estado preparando durante mucho tiempo. Fundamentalmente, mi maravillosa mentora Alex Witze [miembro de la junta directiva de TON, periodista de ciencia independiente y corresponsal de Nature], con quien fui emparejada durante mi beca en The Open Notebook, me invitó a unirme a un pequeño grupo de correo electrónico de periodistas de ciencia freelance de distintos niveles de experiencia. Pude aprender indirectamente a través de ellos cómo hacerle para que trabajar como freelance funcionara a nivel práctico, financiero y emocional.

Giuliana: ¿Cómo han gestionado la transición de un ingreso y una carga de trabajo estables a uno variable?

Yessenia: Esta ha sido la parte más desafiante de trabajar como freelance. Por ejemplo, finalmente me contagié de COVID-19 este fin de semana y, como resultado, estoy perdiendo oportunidades laborales por un valor de casi $4,000 dólares. Ya no me pagan la licencia por enfermedad. Todavía estoy averiguando cómo gestionar esto y asegurarme de tener dinero para los días lluviosos, pero ha sido difícil y realmente frustrante.

“Casi todo lo que sé sobre periodismo lo he aprendido durante mis años trabajando en una sala de redacción: desde habilidades de escritura, hasta edición y poder trabajar con una agenda apretada. Uso todas esas habilidades en mi carrera freelance“.   —Jaqueline Sordi, periodista independiente

Jaqueline: Todavía no he descubierto cómo lidiar con la inconsistencia. Gano más de lo que solía ganar mientras trabajaba en una sala de redacción, por lo que no tengo problemas para cubrir mis pagos, pero sigue siendo una fuente de ansiedad.

Erin: Definitivamente batallo con los ingresos inconsistentes. En este punto, todavía gano un poco menos de lo que ganaba en mi trabajo de redactora: es suficiente para sobrevivir a escala anual, pero no siempre es suficiente cada mes. Este otoño enseñaré escritura de ciencia en la Universidad Estatal de Oregón y ese ingreso mensual garantizado marcará una gran diferencia. He estado conduciendo para un servicio de entrega de comida en mi tiempo libre para cubrir los huecos. Es mucho menos de lo que gano por hora como periodista, pero puedo hacerlo en mi tiempo libre y el dinero está en mi cuenta de banco a los tres días de haberlo ganado. Con suerte podré dejar de conducir este año, pero hasta entonces, dale propina a tu repartidor. :)

Tiên: Creo que gestionar las ansiedades financieras del trabajo freelance es el desafío eterno. Me resulta difícil, desde el punto de vista energético, hacer que me alcance cada mes sólo reporteando. He trabajado en ocasiones escribiendo para universidades y laboratorios nacionales que generalmente pagan mejor y requieren menos tiempo porque son temas asignados en lugar de propuestos. Para mí, decidir cómo uso mi tiempo hace que valga la pena, pero reconozco que todo esto es posible porque no tengo deudas, ni dependientes familiares, ni costos médicos importantes.

Ari: Cuando trabajo como freelance de tiempo completo, trato de encontrar un proyecto a largo plazo que me proporcione una fuente estable de ingresos durante un período prolongado. Agrego proyectos más pequeños encima de eso para completar mi agenda y diversificar mi trabajo. Cuando empecé a trabajar como freelance, ese proyecto a largo plazo era un podcast que produje y conduje. Hoy en día, tiende a ser trabajo de edición.

Giuliana: ¿Qué cosas o habilidades pudieron aprender de su trabajo fijo? ¿Cómo las utilizan en su carrera freelance?

Jaqueline: Casi todo lo que sé sobre periodismo lo he aprendido durante mis años trabajando en una sala de redacción: desde habilidades de escritura, hasta edición y poder trabajar con una agenda apretada. Uso todas esas habilidades en mi carrera freelance. Para mí fue muy importante tener esa experiencia como periodista en una redacción al inicio de mi carrera.

Tiên: Al igual que Jacqueline, estar en una sala de redacción fue invaluable para aprender los fundamentos del reporteo. Una habilidad que realmente me ayudó en mi carrera freelance es entender los diferentes tipos de historias que hay para que los editores sepan lo que estás proponiendo. Al estar del lado de la redacción, presté atención a qué tipos de historias cubríamos internamente y no los freelancers. También vi lo ocupados y sobrecargados que están los editores de una sala de redacción. Los editores necesitan nuestras propuestas. Eso me ayudó a mantener una actitud generalmente positiva sobre pitchear —que es gran parte del trabajo freelance—.

Erin: Hice muchas conexiones excelentes en mi trabajo como redactora y las he llevado conmigo. Sigo siendo parte de la escena noticiosa local y el apoyo de mis antiguos compañeros de trabajo ha sido invaluable. También gané mucha confianza en mis habilidades multimedia. Mi último trabajo también plantó las semillas de algunos proyectos apasionantes y no puedo esperar para trabajar en ellos (una vez que esté un poco más estable financieramente).

Sarai: Aunque todavía estoy en los primeros meses de mi viaje como freelance y aún no he despegado oficialmente, ya he recibido algunas asignaciones, de una forma u otra. Creo que mis años trabajando en una revista han ayudado a que otros colegas y editores se familiaricen con mi trabajo. Además, adquirí la habilidad de comprender qué esperan los editores de los colaboradores freelance.

Giuliana: ¿Qué nuevas oportunidades les ha ofrecido el trabajo freelance?

Ari: Trabajar como freelance me ofreció nuevos clientes y medios de trabajo. [Pude hacer] más trabajos de radio y audio. Ofrecía un horario flexible del que estaba totalmente a cargo. Mi trabajo de redactor había sido definido por mucho trabajo administrativo y de gerente de posición media, pero trabajar como freelanceeliminó todo eso, así que pude concentrar mi energía en proyectos creativos con personas con las que me gustaba trabajar. Todo este arreglo me ha traído mucha alegría.

“Creo que el mayor consejo que daría es hacer lo necesario antes de hacer la transición para construir relaciones con editores y publicaciones.”         —Yessenia Funes, periodista ambiental independiente

Yessenia: Trabajar como freelance me ha permitido trabajar con más editores y desarrollar mis habilidades de escritura [en consecuencia]. He tenido la oportunidad de viajar, pagado por los clientes. Estuve en Brasil este verano y fui a Londres este otoño.

Erin: Yessenia, ¡estás viviendo el sueño de trabajar como freelance! Todavía no he tenido la oportunidad de viajar lejos por trabajo, pero es una de las oportunidades potenciales que me hizo querer trabajar como freelance en primer lugar. También tengo algunos proyectos a más largo plazo que espero seguir (¿librooos?) que nunca hubiera tenido la oportunidad de probar mientras estaba en un trabajo fijo.

Tiên: Como otras han mencionado, trabajar como freelance me permite explorar diferentes medios. Pasé de escribir guiones de vídeo a hacer vídeos totalmente producidos, y producir series de vídeos y documentales cortos. En los últimos años he tomado clases de guion de ficción y ahora dedico más tiempo a aprender ese oficio.

Sarai: Además de poder cuidar a mi hijo en casa, que es una motivación importante, trabajar como freelanceme ha permitido participar en nuevos proyectos que antes estaban fuera de mi alcance por falta de tiempo. He tenido el privilegio de contribuir al desarrollo de concursos y congresos de [periodismo de ciencia] en mi país.

Giuliana: ¿Qué es lo que más extrañan de su trabajo fijo? ¿Han encontrado alguna forma de recrear eso?

Ari: Con un trabajo fijo, hay beneficios como seguros, planes de jubilación, vacaciones pagadas, licencias por enfermedad y días festivos. Como profesional freelance, debes encontrar una manera de llegar a fin de mes, contratar un seguro y planear tu futuro financiero.

Las otras cosas que extraño son las fiestas navideñas, las salidas, y las interacciones y conversaciones sociales espontáneas. Es ese pegamento social lo que me atrajo a un puesto fijo en primer lugar y lo que anhelo cuando trabajo como freelance de tiempo completo. Una forma de recrear eso es ayudando a organizar reuniones de periodistas dondequiera que viva. Las reuniones suelen ser bastante populares porque hay otras personas que anhelan lo mismo.

Erin: La sensación de comunidad y apoyo de los compañeros de trabajo, sin duda. Es de esperar que todo lo demás —seguros, estabilidad financiera— se solucione con el tiempo, pero por muy buenos que puedan ser los grupos de periodistas y freelancers, realmente no hay sustituto para el ambiente de la sala de redacción.

Jaqueline: Extraño tener una rutina y también el sentido de comunidad. Comer todos los días con mis compañeros de trabajo, planear mi semana según el horario de la redacción. Pero además de eso, no hay mucho que extrañar.

Giuliana: ¿Hay algo que podría tentarles a volver a un trabajo fijo?

Yessenia: Volvería a un trabajo de redactora si me dieran los recursos para invertir mi esfuerzo completamente en lo que escribo, pero esos trabajos parece que ya no existen. No quiero un trabajo con cuotas o en el que esté microgestionando un montón de tareas pequeñas porque el equipo es demasiado chico. No quiero preocuparme de si me despedirán. Me costaría mucho volver a trabajar como redactora en este momento.

Erin: Me encanta la flexibilidad del trabajo freelance y siempre fue mi objetivo profesional, pero tengo TDAH y los últimos años me han enseñado lo útil que puede ser la estructura de una sala de redacción para manejar [eso]. De vez en cuando solicito trabajos de redactora, pero soy bastante exigente: trabajar como freelanceme da la libertad de buscar un trabajo que realmente quiero, no uno que necesito. Solo trabajaré en lugares con una gerencia que se preocupe por el equilibrio entre la vida personal y la laboral, y la salud mental de su personal.

Tiên: Probablemente no; es difícil imaginar un trabajo que se adapte a todos mis intereses, pero a veces fantaseo con encontrar un trabajo con poco estrés (y sin escribir) que pudiera pagar las cuentas y al mismo tiempo dejarme suficiente energía para trabajar en proyectos creativos que me apasionen.

Giuliana: ¿Qué consejo le darían a alguien que esté pensando en hacer la transición?

Yessenia: Creo que el mayor consejo que daría es hacer lo necesario antes de hacer la transición para construir relaciones con editores y publicaciones. Asegúrate de que la gente sepa que estás disponible para trabajar. Volverse independiente da miedo, pero vale la pena. Sin embargo, sí debemos pensar en pagar las facturas y el seguro médico, así que asegúrate de tener suficiente trabajo a futuro para tener éxito.

“A veces sólo tienes que saltar y confiar en que estarás bien”. —Ari Daniel, NPR

También, conoce tu valor. No te conformes con asignaciones desechables que pagan terriblemente. Si todos presionamos colectivamente por mejores salarios, ¡los editores comenzarán a reconocer que es lo que nos merecemos!

Jaqueline: Tienes que organizar tus finanzas y ver si tu personalidad es compatible con la inestabilidad de una carrera freelance. Si es compatible, ¡adelante! Hay muchas oportunidades ahí afuera.

Erin: Si puedes reunir algunos ahorros antes de empezar, será de gran ayuda. Y el seguro costará más de lo que esperabas.

Tiên: Construye una comunidad con otros freelancers. Estas personas pasarán la tormenta contigo, te ayudarán a decodificar interacciones interpersonales extrañas con los editores, te brindarán información privilegiada sobre las tarifas salariales y te animarán cuando pidas más. También te presentarán con editores, te ofrecerán comentarios sobre tus propuestas, te pasarán el trabajo que no pueden aceptar —y tú harás lo mismo por ellos—.

Ari: A veces sólo tienes que saltar y confiar en que estarás bien. Puede dar miedo, pero si esperas a que todo esté alineado, es posible que nunca se presente el momento perfecto de transición. Entonces, tienes que entrar en un espacio en el que no sabes con seguridad cómo resultará todo. Es en ese estado que estarás motivado para encontrar los proyectos y prioridades que te sustenten.

 

Giuliana Viglione Cortesía de Giuliana Viglione

Giuliana Viglione es periodista de ciencia y clima con sede en Washington, DC. Actualmente es editora de Carbon Brief, donde dirige la cobertura del equipo sobre comida, uso de la tierra y biodiversidad, y becaria deTON patrocinada por el Burroughs Wellcome Fund. Su trabajo ha aparecido en Nature, Chemical & Engineering News, Gizmodo, Discover y otros medios, y fue becaria de AAAS Mass Media en 2018 en King 5 News. Giuliana obtuvo su doctorado en oceanografía en Caltech, donde cofundó el medio de comunicación científica Caltech Letters. Es más feliz estando en un barco o leyendo un libro, y preferiblemente haciendo ambas cosas al mismo tiempo. Síguela en Twitter como @GAViglione.

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