Hunter Williams llega a trabajar a la estación de televisión KVUE en Austin, Texas, a las 2:30 p.m. cada día con una tarea abrumadora: ayudar a los tejanos a entender el clima de la región en pronósticos nocturnos que duran menos de tres minutos cada uno. A medida que el clima extremo se intensifica en el estado de Williams—y en todo el mundo—como parte de su trabajo debe considerar cada vez más la influencia que tiene el cambio climático en las vidas de sus espectadores.
Williams, meteorólogo jefe de KVUE, a veces disfruta de la simplicidad de una ventana de 15 segundos para establecer el vínculo. “Este es el segundo verano más caluroso jamás registrado en Austin”, podría decir. “Los otros cinco veranos más calurosos han ocurrido en los últimos 15 años”. A veces, como señala, los datos son más poderosos cuando se sostienen por sí solos.
El clima es el único tema que la mayoría de los adultos estadounidenses suelen seguir en las noticias locales, según un informe del Pew Research Center de 2024. Las redacciones reconocen su valor: las historias meteorológicas son importantes para las personas y las atraen a sus sitios web, pero las condiciones climáticas extremas, como incendios forestales, huracanes cada vez más frecuentes y temperaturas abrasadoras, también le dan a los periodistas oportunidades para brindar información localmente relevante sobre el cambio climático.
Desafortunadamente, los periodistas no siempre le sacan provecho. Solo el 44% de 133 noticias de última hora sobre calor extremo e inundaciones en los Estados Unidos en junio de 2024 mencionaron el cambio climático o el calentamiento global, según un análisis del medio de comunicación HEATED. Sólo el 11% hizo referencia a los combustibles fósiles.
Históricamente, muchos medios de comunicación han dado un peso indebido a los escépticos del cambio climático en sus historias. Otros han evitado cubrir el clima por completo, dudando en analizar la información errónea promovida por compañías de petróleo y gas, o temiendo reacciones negativas de actores políticos o anunciantes. La falta de recursos también es una barrera: es difícil para los periodistas profundizar en sus historias en redacciones donde se ha recortado el personal y la financiación, mientras las expectativas de producción siguen siendo altas. Abordar las complejidades del cambio climático dentro de los límites de un segmento corto o una historia de un par de cientos de palabras también es un reto.
“No podemos esperar que los reporteros hagan milagros en las redacciones”, dice el investigador en comunicaciones climáticas Henri-Count Evans, que da clases en la Universidad de Eswatini y dirige cursos de periodismo de datos en varios países del sur de África. Al mismo tiempo, la investigación, incluyendo la suya sobre los marcos globales y locales para la comunicación climática, ha demostrado el papel de los medios locales en moldear las perspectivas de las personas sobre el cambio climático en la región. Otro estudio incluso muestra que los medios locales en Estados Unidos tienen más poder que los medios nacionales para influir en las actitudes sobre el cambio climático a través de divisiones políticas.
“Hay una emoción que estás construyendo” en el público cuando tu reporteo conecta cuestiones climáticas relevantes y posibles soluciones con la vida diaria de las personas, dice Evans. Al entrelazar la cobertura climática y meteorológica, los periodistas pueden proporcionar un contexto clave detrás de los eventos meteorológicos, animar áreas de cobertura exhaustas y empoderar a las comunidades a medida que nuestro planeta se transforma a nuestro alrededor.
Cómo poner el clima en contexto, incluso con una fecha límite
Puede ser difícil cubrir el clima dentro de una historia meteorológica porque el tiempo de anticipación suele ser corto, especialmente cuando el clima empeora repentinamente —como con una inundación repentina o un tornado que surge de una tormenta—. Para ir más allá de lo básico a saber en una historia que se desarrolla rápidamente, es importante prepararse con anticipación. Incluso una pequeña cantidad de prereporteo puede ayudarte a comunicar el contexto climático detrás de un evento meteorológico cuando llega. Esto podría significar aprender de personas que han experimentado los tipos de clima extremo que podrías enfrentar, o identificar las comunidades e industrias con mayor probabilidad de verse afectadas para ayudarte a priorizar tu reporteo cuando ocurran esos eventos.
También puedes encontrar datos que se ajusten al clima local dentro de tendencias más amplias. Para resaltar las temperaturas en su pronóstico, Williams a veces recurre a Climate Central, una organización sin fines de lucro con políticas neutrales dirigida por científicos y comunicadores. Obtiene información sobre los máximos y mínimos del día analizando su mapa diario, llamado Índice de Variación Climática, que evalúa si el clima cambiante hará que una temperatura determinada sea más o menos probable en el futuro. Un vistazo a los datos del mapa para el 22 de mayo, por ejemplo, revela que la temperatura de Austin era 4.1°C más alta de lo normal para esa fecha —y que el cambio climático ha hecho que temperaturas como ésta sean al menos cuatro veces más probables—. Williams utiliza estas estadísticas para completar sus pronósticos con solo una o dos frases.
Al reportear o investigar una historia oportuna, también ayuda guardar frases evocadoras para artículos futuros con plazos más largos para profundizar en los datos, rastrear tendencias y excarvarle a los detalles.
Los periodistas que buscan un contexto climático para historias meteorológicas locales y regionales también pueden aprovechar el campo emergente de la ciencia de la atribución, que modela cómo nuestro clima cambiante afecta las condiciones climáticas en todo el mundo. World Weather Attribution, una colaboración global iniciada en 2015, publica estudios que cuantifican la influencia del cambio climático en una variedad de fenómenos meteorológicos. Su investigación explica que con nuestro estado actual de calentamiento, de aproximadamente 1.2°C, se espera que las altas temperaturas implacables, como las de la ola de calor de México de mayo y junio de 2024, por ejemplo, se conviertan en una ocurrencia de una vez cada 15 años (a diferencia de aproximadamente una vez cada 60 años en 2000, cuando las temperaturas globales eran medio grado más bajas).
Para los periodistas con fechas límite apretadas, World Weather Attribution también proporciona una guía concisa para medios de comunicación que conecta diferentes tipos de eventos climáticos extremos con el cambio climático causado por el ser humano. ¿Estás cubriendo sequías? La guía, disponible en 12 idiomas, incluyendo el español y el hindi, describe cómo el cambio climático alimenta las condiciones secas, cómo cuantifican la gravedad de una sequía los científicos y los factores que ponen a algunas regiones en mayor riesgo. La organización sin fines de lucro Covering Climate Now, dirigida por periodistas, también ofrece una guía en inglés y español sobre cómo hacer la conexión con el cambio climático en historias sobre condiciones climáticas extremas, entre una gran cantidad de recursos para reportear sobre el clima.
Entrevistar a expertos relevantes es otra forma en que los periodistas pueden profundizar las historias sobre el clima —independientemente de fechas de entrega ajustadas—. Cuando el reportero ambiental Connor Giffin, del Courier Journal en Louisville, Kentucky, cubrió inundaciones récord en julio de 2022, solo tenía 24 horas para terminar su historia. Cuando contactó a la persona experta en clima del estado de Kentucky y a otros investigadores sobre cómo las emisiones de gases de efecto invernadero y el envejecimiento de la infraestructura intensificaron el desastre, utilizó la temporalidad de las noticias de inundaciones para conseguir las entrevistas que necesitaba. “La gente reconoció que era importante poner ese evento en perspectiva mientras sucedía y aparecía en los titulares”, recuerda. Además, Giffin aprovecha recursos como el servicio de búsqueda de expertos de SciLine (que también cuenta con recursos en español) para encontrar voces expertas sobre nuevos temas cuando tiene una fecha límite. Los periodistas también pueden mantener listas de investigadores que estudian fenómenos relevantes para sus comunidades; expertos de organizaciones de justicia climática sin fines de lucro; u organizaciones comunitarias que trabajan con infraestructura vulnerable, como vivienda o atención médica, que pueden ofrecer información durante un evento climático en desarrollo.
Al reportear o investigar una historia oportuna, también ayuda guardar frases evocadoras para artículos futuros con plazos más largos para profundizar en los datos, rastrear tendencias y excarvarle a los detalles. Cuando Giffin sintonizó una audiencia del Congreso de Estados Unidos transmitida en vivo sobre el clima extremo y el papel de la industria petrolera en la crisis climática, anotó la descripción que hizo un abogado ambientalista de la lluvia que caía sobre el suelo compactado de una mina remediada “como verter agua sobre una mesa”. La cita resultó útil para un artículo original que produjo con Mississippi River Basin Ag & Water Desk más adelante en 2022 sobre las condiciones que hicieron que las inundaciones de verano en Kentucky y Missouri fueran más desastrosas.
Conocer bien a tu audiencia puede ayudar a garantizar que tu trabajo para incorporar el cambio climático en la cobertura realmente dé frutos. Por ejemplo, el equipo del Ag & Water Desk, una organización de reporteo independiente que colabora con 21 salas de redacción asociadas en toda la cuenca del río Mississippi, está trabajando para entender mejor las distintas comunidades a las que llegan los medios de comunicación que vuelven a publicar sus historias. En 2022, sus colaboradores de la Escuela de Periodismo de Missouri encuestaron a los residentes de los estados principales del río sobre su relación con la cuenca y sus problemas ambientales. Más de la mitad de los encuestados sintieron que sus comunidades estaban siendo afectadas por los cambios ambientales —y, si bien la mayoría creía que el cambio climático estaba ocurriendo, el 39.2% pensaba que era natural y no causado por la actividad humana y la industria—. Encuestas de audiencia como esta y la colaboración entre el equipo de varias salas de redacción del Ag & Water Desk ayudan a sus periodistas a “ver las conexiones entre los temas en este panorama físico enorme y dispar que estamos cubriendo”, dice la directora editorial Tegan Wendland.
Cómo hacer una cobertura refrescante sobre el clima
Parte de cubrir el clima para una comunidad local es llegar a conocer sus patrones —a veces demasiado bien—. El verano siempre será caluroso en Austin, y cada día es el trabajo de Williams decirlo. Pero por más entumecedor que pueda ser escribir sobre el mismo tipo de clima año tras año, también es una oportunidad para ver algo familiar de nuevas maneras. Al conceptualizar un paquete sobre inundaciones —una gran parte de la vida en la cuenca del río Mississippi— para el primer gran proyecto del Ag & Water Desk, Wendland se centró en las adaptaciones climáticas y las soluciones para el aumento del nivel del agua al que muchos de sus residentes se han acostumbrado a soportar. El equipo trabajó con Climate Central para analizar los patrones de lluvia en la región, mostrando que las precipitaciones anuales habían aumentado hasta veinte centímetros en los últimos 50 años. Para conocer la historia detrás de las cifras, también entrevistaron a agricultores que exploran nuevas prácticas agrícolas para adaptarse a un clima más cálido y húmedo; directores de proyectos que construyen infraestructuras más resistentes a las inundaciones; y comunidades que están considerando cómo trasladar viviendas, negocios y edificios municipales lejos de las zonas bajas.
Al escribir sobre desastres climáticos, condiciones climáticas extremas e incluso los días de lluvia cotidianos, los periodistas locales y regionales tienen una afinidad única con sus lectores porque comparten el mismo hogar.
Ampliar tu enfoque sobre lo que se considera un ángulo climático también puede ser una forma significativa de actualizar la cobertura meteorológica y profundizar la comprensión de los lectores. Rabia Qusien, investigadora de comunicaciones radicada en Irlanda, quien estudia el panorama mediático del periodismo científico y ambiental en Pakistán, señala que la violencia de género es un resultado importante y poco esperado de los fenómenos climáticos extremos. Debido a las marcadas desigualdades de género, los hombres en Pakistán suelen tener más capacidad de acción que las mujeres para tomar decisiones de seguridad en el hogar, como la evacuación, explica Qusien. Esto puede perjudicar a las mujeres cuando esos hombres toman malas decisiones. Mientras tanto, las mujeres que terminan en campamentos de ayuda enfrentan un mayor riesgo de agresión sexual. En 2022, el periodista Zofeen T. Ebrahim, radicado en Karachi, Pakistán, exploró los peligros particulares que enfrentan las personas trans después de un evento de clima extremo en un artículo para el periódico paquistaní Dawn. Su reportaje destacó cómo la policía aleja a las personas trans de los campamentos gubernamentales y cómo quienes logran entrar pueden enfrentar abusos.
Seguir las noticias en otros lugares también puede ayudar a los periodistas a entender las condiciones climáticas de casa. Ali Raza, corresponsal sénior de The News International en Lahore, Pakistán, ha cultivado el hábito de leer sobre distintos temas en otros medios durante sus más de 25 años de carrera en el periódico. Reportear sobre el smog en Bangladesh a principios de la década de 2010 despertó su curiosidad sobre la niebla otoñal que había visto llegar a Lahore. Raza contactó a expertos e investigó el fenómeno en su propia ciudad. Como resultado, fue uno de los primeros periodistas en reportar sobre el tema del smog —ahora ampliamente cubierto— en Pakistán.
Seguir publicaciones de vigilancia que estén al tanto de las preocupaciones climáticas, como HEATED o Inside Climate News, puede inspirar a los periodistas a agregar un ángulo de rendición de cuentas a la cobertura de los eventos climáticos. Cuando Emily Sanders, del Centro para la Integridad Climática, profundizó en el mortal incendio forestal de 2023 en Maui para el sitio de noticias sobre responsabilidad climática del centro, ExxonKnews, descubrió que el condado de Maui había demandado a numerosas grandes compañías petroleras en 2020 en un intento de recuperar algunos de los costos asociados con condiciones climáticas extremas, alargamiento de las temporadas de incendios, daños a los ecosistemas y más. También ha escrito sobre demandas similares presentadas a nivel local en Pensilvania, Oregón y Puerto Rico después de inundaciones, altas temperaturas, y huracanes, respectivamente.
Después de fenómenos climáticos extremos, los municipios y los gobiernos deben descubrir cómo recuperarse —y cómo financiar esos esfuerzos de recuperación—. “El litigio contra la industria de los combustibles fósiles por su engaño y por retrasar la acción climática es una forma en que las comunidades están pensando en abordarlo”, dice Sanders. “Así que eso también podría ser un gancho para los periodistas locales”.
Cómo incluir a la comunidad en los reportajes sobre clima
Al escribir sobre desastres climáticos, condiciones climáticas extremas e incluso los días de lluvia cotidianos, los periodistas locales y regionales tienen una afinidad única con sus lectores porque comparten el mismo hogar. Esta conexión permite a los periodistas centrarse más profundamente en lo que le importa a una comunidad, ganándose su confianza, tanto a través de la rutina del reporteo diario, como de una cobertura confiable cuando el clima se vuelve severo. Los periodistas pueden aprovechar esta confianza para incorporar más cobertura climática en su trabajo e informar mejor a sus audiencias.
Cuando Katie Myers, reportera regional de Grist y Blue Ridge Public Radio, trabajó para la colaboración de periodismo local Ohio Valley ReSource y WMMT en Whitesburg, Kentucky, reportear sobre tormentas catastróficas en 2022 cambió la forma en que veía su papel como periodista. A medida que las inundaciones y los medios de comunicación nacionales retrocedieron en las zonas rurales del estado, el desastre siguió siendo personal para Myers. Incluso la estación donde trabajaba había sido destruida.
Ésa es la belleza de reportear desde una comunidad. Los periodistas locales y regionales están ahí para sostener las historias de lo que está pasando en los hogares de las personas en el contexto de lo que está sucediendo en nuestro planeta.
En lugar de permanecer a una distancia periodística, se ofreció a doblar ropa en un centro de recuperación —en parte para ayudarla a entender realmente el desastre—. Mientras Myers cubría el impacto en su comunidad, trató de acercarse a fuentes con información útil —como panfletos que su colega preparó sobre las solicitudes de ayuda— no solo preguntas. Myers también creó una guía, llamada “Reporting a Disaster When It’s Where You Live” (“Cómo reportear un desastre cuando sucede donde vives”), con una beca de la Solutions Journalism Network. Su documento combina consejos prácticos de preparación para desastres con orientación para cubrir, tanto las consecuencias de un evento, como la posibilidad de que se produzcan condiciones climáticas extremas en el futuro. Ella aconseja a los periodistas que hagan preguntas a largo plazo en su reporteo durante los siguientes meses y años: ¿Los expertos creen que esto volverá a suceder? ¿Cómo será la reconstrucción? ¿Qué están pensando los funcionarios sobre la mitigación de riesgos?
Incluso en la cobertura diaria, las relaciones comunitarias son una ventaja. Como señala Williams, sale por su puerta con el mismo clima de 43.3°C, al igual que sus espectadores del área de Austin. Su reporteo tiene “el peso de que esto no [es] sólo un juego de números” —los extremos en su pronóstico tienen consecuencias muy reales— y Williams tiene la responsabilidad de comprender y cubrir estos efectos posteriores en su región. Reunirse con una asociación local de maestros jardineros, por ejemplo, le permitió comprender cómo los productores afrontan las condiciones de sequía.
Qusien valora la capacidad de los medios locales para compartir historias desde cero. En su investigación ha visto que es fácil para los grandes medios de comunicación con buenos recursos, con sede en Estados Unidos o Europa, marcar el tono en el que las grandes historias sobre el clima son notables. Qusien alienta a los periodistas locales y regionales a mirar primero a las personas y organizaciones que los rodean para dar forma a su cobertura. “¿Cuáles son los desafíos de la población local?”, pregunta. Observar “cómo están dando sentido a su entorno y qué tipo de cambios están experimentando” puede garantizar que el reporteo esté tanto informados por, y sea útil para las comunidades locales.
Cuando los reporteros nacionales intervienen durante un clima extremo, Myers siente que es crucial que se pongan en contacto con periodistas locales y les den crédito por sus esfuerzos. “Reconoce el trabajo que se ha hecho”, dice. Después de que un reportero de la BBC se le acercara, Myers terminó colaborando con él en un documental de audio sobre la inundación de Kentucky, guiando la dirección de la historia y entrevistando a residentes desplazados. Otras estaciones de radio también enviaron dinero y equipos al WMMT.
En el panorama de desastres climáticos cada vez más frecuentes y que empeoran, reportear sobre el cambio climático y el clima con cuidado y humanidad es “una cosa a largo plazo”, reflexiona Myers. “Un desastre no es… algo que sucede y luego termina”, dice. “Las ramificaciones duran años”. Cubrir de cerca incluso los cambios incrementales —pequeños pasos que ayudan a las comunidades a recuperarse de, y prepararse para futuras tormentas— ayuda a los periodistas a mantener el rumbo.
Ésa es la belleza de reportear desde una comunidad. Los periodistas locales y regionales están ahí para hacer pronósticos diarios e historias de última hora, a través de reconstrucciones y adaptaciones, para sostener las historias de lo que está pasando en los hogares de las personas en el contexto de lo que está sucediendo en nuestro planeta. A veces, la mejor visión de un periodista sobre cómo está cambiando un lugar proviene de escuchar a las personas que han resistido sus tormentas durante años, reflexiona Giffin. “Vivir en algún lugar toda tu vida es una forma de conocimiento climático”.

Kate Fishman es una periodista independiente radicada San Diego, California, y fellow en The Open Notebook. Ha cubierto noticias locales en Ohio, Pensilvania y el condado de Mendocino en California, donde fue miembro del cuerpo de Report for America y cultivó el amor por escribir sobre ecología. Sus reportajes han aparecido en Sierra, Reuters, High Country News y Atmos, entre otras publicaciones. Encuéntrala en X como @katefishreports.
