Cómo encontrar fuentes científicas y planificar entrevistas

 

Este artículo se publicó originalmente en inglés en The Open Notebook el 27 de abril de 2021. Este artículo fue traducido por Rodrigo Pérez Ortega y editado por Debbie Ponchner.

Ser capaz de entrevistar bien a científicos, desde encontrar las fuentes adecuadas hasta investigar el tema y saber tratar las preocupaciones de los entrevistados, es una parte básica del periodismo científico. Hasta los reporteros experimentados a veces luchan con este reto. Pero poder obtener lo máximo de estas entrevistas es vital para el éxito de tu historia.

No todo el mundo aborda la preparación y realización de entrevistas a investigadores de la misma forma. Si bien algunos reporteros siempre preparan listas detalladas de preguntas, otros prefieren tener conversaciones más libres, pero aún estructuradas. Algunos comparten preguntas con las fuentes antes de hablar con ellas. Otros evitan dar detalles a toda costa y, en cambio, comparten temas generales.

Pero todos coinciden en que la preparación es clave. No es necesario que te conviertas en un experto en el tema sobre el que estás reporteando, pero necesitas averiguar lo suficiente para comprender lo que no sabes, de modo que puedas hacer las mejores preguntas a tu entrevistado.

Mejorar tus habilidades para entrevistar es una estrategia ganadora. Una excelente conversación no solo maximiza tus posibilidades de obtener la información que necesitas, y de extraer detalles narrativos y citas que llevarán tu artículo al siguiente nivel; también puede ayudar a construir confianza y habilidades comunicativas en el científico, asegurándole que tomarse el tiempo para hablar con periodistas vale la pena.

 

Encuentra al científico adecuado

No existe un abordaje único para encontrar fuentes para historias científicas. Muchos periodistas científicos utilizan una combinación de métodos para identificar a los mejores investigadores a quienes contactar. Estos métodos incluyen revisar artículos científicos relevantes (incluida la sección de referencias) para encontrar otros científicos que trabajen en el campo; buscar en bases de datos como PubMed, Google Académico (Google Scholar) y ScienceDirect. Además, está la estrategia de buscar en redes sociales personales y profesionales, trabajar con los funcionarios de los departamentos de comunicación de las instituciones y escarbar contactos en Twitter.

Algunas señales de alerta incluyen indicaciones de que una persona ha estado involucrada en escándalos tales como fraude científico o acoso sexual, tiene un historial de hacer afirmaciones sin fundamento o de usar métodos científicos no aprobados por sus pares, está vendiendo algo o tiene algún otro conflicto de interés.

Una vez que ha encontrado un investigador que tal vez quiera contactar, la periodista independiente nigeriana Shola Lawal revisa en línea lo que esta persona ha hecho en el pasado y analiza cómo eso se relaciona con su propia historia. También intenta hacerse una idea de cómo es considerado el investigador dentro de su campo. Tener un historial de colaboraciones con otros investigadores, servir como revisor de revistas o ganar premios puede indicar que una fuente es sólida, dice Lawal. Por lo general, puedes encontrar este tipo de información en la página de la universidad de un investigador, el perfil de LinkedIn o ResearchGate, la cuenta de Twitter o el CV, si está en línea.

Algunas señales de alerta incluyen indicaciones de que una persona ha estado involucrada en escándalos tales como fraude científico o acoso sexual, tiene un historial de hacer afirmaciones sin fundamento o de usar métodos científicos no aprobados por sus pares, está vendiendo algo o tiene algún otro conflicto de interés. Hablar con otros investigadores en el mismo campo y buscar en línea puede ayudarte a ver si existen estos problemas.

Lawal también evita a los expertos que han sido citados varias veces. En cambio, busca personas que hayan realizado un trabajo relevante, pero que no hayan tenido mucha exposición en los medios, para evitar obtener las mismas citas que otros periodistas.

Al igual que Lawal, Sarah Wild, una periodista científica independiente radicada en Sudáfrica y el Reino Unido, tiene cuidado al buscar científicos que aparecen con frecuencia en las noticias. “[Me] pregunto qué pretenden lograr al estar disponibles tan fácilmente para hacer comentarios”, dice. Puede ser simplemente que les preocupe que su ciencia sea representada correctamente, o puede ser que estén impulsando su propia agenda.

A veces, un experto tiene mucha cobertura mediática porque es la única persona que puede responder ciertas preguntas; este podría ser el caso, por ejemplo, del director de un grupo de investigación líder en un país específico. Pero si tienes que entrevistar a una fuente que ya ha aparecido mucho en los medios, asegúrate de buscar también otras fuentes adicionales.

Es importante evitar citar las mismas voces una y otra vez por otros motivos; hacerlo tiende a exacerbar la falta de diversidad en las fuentes científicas incluidas en las historias de los medios. A medida que crece la conciencia sobre la necesidad de incluir a todo tipo de personas en el periodismo, también aumenta la cantidad de recursos disponibles para ayudar a los periodistas a encontrarlos.

Una forma en que Sarah Kaplan, reportera de clima de The Washington Post, se exige de cumplir con esto es tratando de asegurarse de que su reporteo refleje la “verdadera diversidad de personas que trabajan en las ciencias y se ven afectadas por las políticas científicas”, dice. “Les pregunto a los científicos, especialmente a aquellos con los que tengo una buena relación, ‘¿Quién más en tu campo es bueno y no recibe suficientes citas y merece ser destacado?’’’

Wild también dice que prioriza lograr una mayor diversidad en sus reporteo. “Hay astronautas afrodescendientes, hay científicas afrodescendientes, hay personas queer o no binarias que también deberían ser escuchadas”, dice Wild. “Solo hay que esforzarse para encontrarlos”. Es importante hacer ese esfuerzo, dice. “Si seguimos hablando con las mismas personas, una y otra vez, estamos poniendo el micrófono de los medios en manos de unos pocos y perjudicando a nuestros lectores”.

 

Prepárate bien

Una vez que hayas encontrado una fuente y hayas programado una entrevista, debes prepararte. Es esencial leer sobre el trabajo de un científico antes de una entrevista, pero precisamente cómo lo hagas depende de cuánto tiempo tengas y del tipo de historia que estés reporteando.

Cuando Kaplan está cubriendo un solo estudio para un artículo, siempre lee el texto del estudio, generalmente con un resaltador en mano, para poder marcar rápidamente las partes cruciales o particularmente interesantes. Al escribir un perfil, Kaplan lee otros escritos sobre la persona, para averiguar lo que han dicho en el pasado y tratar de encontrar un nuevo enfoque para su historia.

Una vez terminada la lectura, es el momento de preparar las preguntas. El tipo de preguntas que desearás realizar dependerá del tipo de asignación en la que estés trabajando. Para una nota noticiosa directa y sencilla, Mia Malan, editora en jefe de Bhekisisa, una publicación independiente de periodismo de salud con sede en Johannesburgo, Sudáfrica, hace las preguntas básicas del periodismo —quién, qué, dónde, cuándo, por qué y cómo— así como preguntas específicas sobre el ángulo que le esté dando al artículo.

Para reportajes narrativos, elige preguntas que, espera, produzcan respuestas que pueda usar para dar vivacidad. Por ejemplo, dice, si un(a) entrevistado(a) habla sobre algo que sucedió en un día específico, le preguntará cómo estuvo el clima, qué hora del día era o cómo se sintieron, para poder tejer esos detalles en la historia. Otras preguntas clásicas de la entrevista que son útiles, tanto para notas como reportajes, incluyen aquellas que se enfocan en por qué un científico está interesado en una pregunta en particular, cuáles son las implicaciones más amplias para la investigación y qué ha resultado sorprendente o desafiante para ellos hasta ahora.

La falta de experiencia científica de un periodista puede ser una ventaja.

Una constante para Malan es la necesidad de poner por escrito preguntas detalladas. “Es importante venir preparada y no perder el tiempo de nadie”, dice. La preparación de preguntas reflexivas facilita la obtención de datos útiles y citas de una entrevista, dice, y reduce el riesgo de que la conversación se desvíe en direcciones “aleatorias”.

Kaplan siempre escribe una lista de preguntas antes de hablar con una fuente para poder consultarla durante la entrevista y asegurarse de no olvidar nada. “Si me siento nerviosa ante la entrevista, si se trata de una persona realmente importante o creo que la conversación puede ser conflictiva, dedicaré más tiempo a la investigación para poder sentirme realmente segura de mi comprensión del tema”, dice.

En algunas situaciones, la falta de experiencia científica de un periodista puede ser una ventaja, señala Kaplan. El hecho de que no estés profundamente arraigado en un campo particular de investigación te convierte en un mejor representante del lector y es garantía de que harás las preguntas que tus lectores le harían. “Trato de recordar que si yo no entiendo algo, el lector tampoco”, dice. “Y trato de ser franca sobre lo que no sé”.

Es natural estar nervioso al realizar una entrevista. Sabiendo que un entrevistador tenso puede llevar a tener un científico tenso, Lawal trata las entrevistas como si estuviera hablando con un amigo con quien no habla hace mucho tiempo y trata de relajarse primero. “Disfruta el proceso de la entrevista”, dice. “Si sigues pensando entrevista, entrevista, eso hará que sea un poco intimidante, ¡tómatelo con calma!”

Por su parte, Wild siente que seguir una lista de preguntas tiende a hacer que sus entrevistas se sientan rígidas y forzadas, por lo que prefiere tratar las entrevistas como una conversación guiada. “Las entrevistas deben enfocarse porque, mientras escucho, también siento curiosidad por lo que están diciendo y pienso en cómo eso encaja en la historia que estoy escribiendo y las preguntas que esperaba que respondieran”, dice. Al final de una entrevista, ella revisa si hay algo que se haya quedado fuera.

Ruona Meyer, periodista de investigación nigeriana y directora de iniciativas para África de la Solutions Journalism Network, actualmente radicada en Alemania (y que se trasladará a Abuja, Nigeria, en mayo) aconseja a los periodistas que graben entrevistas y las transcriban después, para que puedan concentrarse en escuchar en el momento. También recomienda anotar cualquier cosa que la fuente mencione durante la entrevista y que quieras repreguntar o ahondar antes de terminar.

“Indaga más profundamente y haz preguntas de seguimiento cuando el entrevistado diga algo que plantee otra pregunta”, dice. Esto podría ser una respuesta que incluye algo sobre lo que se necesita una aclaración, o cuando la fuente dice algo que contradice lo que ellos u otros investigadores han dicho antes.

La cantidad de preguntas a preparar depende de cuánto tiempo tenga disponible el entrevistado. “Para una entrevista de 30 minutos, haría unas 10 preguntas”, dice Meyer. Si ella piensa que su tiempo podría acortarse, entonces prepara una lista más corta.

 

Anticípate a las solicitudes de los científicos

A menudo, las fuentes piden a los periodistas que envíen preguntas antes de una entrevista. Es fácil entender por qué la gente quiere ir preparada a las entrevistas: a nadie le gusta que lo agarren desprevenido. Pero enviar preguntas textuales o comprometerse a adaptarse estrictamente a un guion puede ser problemático.

“No quiero que me den respuestas planificadas o escriban sus respuestas y simplemente me las lean durante la entrevista”, dice Kaplan. “El objetivo de una entrevista para mí es tener espacio para la serendipia y la conexión. No vas a obtener eso si la gente ya ha planeado todo lo que van a decir”.

Aunque por lo general está dispuesta a dar a las fuentes un sentido general del tema que quiere explorar, generalmente se resiste a enviar preguntas a sus fuentes antes de las entrevistas.

Puedes ayudar a disipar los temores del científico si repasas brevemente el proceso editorial desde el principio.

Aún así, es razonable que las fuentes soliciten algún aviso previo sobre el terreno que el periodista espera cubrir. “A menudo, las fuentes piden preguntas para sentirse seguros, así que les doy algunas”, dice Malan. “También dejo en claro que les haré preguntas de seguimiento durante la entrevista”.

Meyer tiene un abordaje similar. “Lo que hago es que soy vaga”, dice. “Enmarcaré las preguntas de una manera introductoria y no enviaré preguntas específicas”.

A la mayoría de los periodistas científicos, en algún momento, sus entrevistados les han preguntado si pueden revisar sus propias citas antes de que se publique una historia y, a veces, incluso piden ver el artículo completo. Este es un tema delicado. A menudo, tales solicitudes provienen de un temor comprensible de ser citado incorrectamente o de que se les atribuya algo incorrecto. Puedes ayudar a disipar los temores del científico si repasas brevemente el proceso editorial desde el principio, incluidos los detalles de cómo se verificará el artículo.

Diferentes publicaciones tienen diferentes reglas sobre compartir citas, por lo que debes consultar con tu editor cuál es la política. Algunos, incluido Bhekisisa, permiten a los periodistas verificar las citas con los científicos. “Esa es una de nuestras prácticas éticas”, dice Malan. Se hace para garantizar la precisión y establecer relaciones de confianza con las fuentes.

Muchas publicaciones prohíben a los reporteros compartir citas directamente, pero permiten a los reporteros o verificadores parafrasear citas a una fuente, a menudo por teléfono. Otros prohíben compartir material inédito, incluidas citas, en cualquier forma, para evitar que las fuentes tengan alguna influencia sobre el artículo terminado. Estar preparado para esta pregunta te ayudará a manejarla de la manera correcta si surge.

Hacer todo lo posible para encontrar al científico adecuado y luego prepararte completamente te dará la mejor oportunidad de obtener lo que necesitas de una entrevista. Sin embargo, en última instancia, no existe una fórmula para predecir si un investigador en particular será un buen entrevistado o tendrá toda la información que necesitas. Como periodistas, eso es algo que debemos aceptar. “Tuve entrevistas que no arrojaron nada”, dice Wild. “Sucede, y simplemente pasas a la siguiente persona en tu lista de entrevistas”.

 

 

Abdullahi TsanniVera Mbamalu

Abdullahi Tsanni

Abdullahi Tsanni es un periodista científico radicado en Abuja, Nigeria, y actualmente es becario de TON patrocinado por el Burroughs Wellcome Fund. Ha reporteado sobre temas de ciencia, salud, agricultura y biotecnología en Nigeria para publicaciones que incluyen Nature, AllAfrica, Cornell Alliance for Science, Nigeria Health Watch y African Newspage, entre otros. Es voluntario en la Science Communication Hub Nigeria y la African Science Literacy Network, y tiene una licenciatura en bioquímica. Síguelo en Twitter como @abdultsanni.

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