Una introducción a la publicación de libros para escritores de ciencia

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An author opens a box full of hardcover copies of their new book and looks at the cover of one of them.
Makasana/iStock

 

Casi todos los que se ganan la vida escribiendo sueñan con escribir un libro algún día, y los escritores de ciencia no son la excepción. Escribir sobre ciencia significa aprender datos alucinantes de forma regular, muchos de los cuales podrían servir como impulso para un libro. Pero para un aspirante a autor, el panorama de publicación de libros puede ser turbio, sin un mapa claro sobre cómo navegarlo. Una vez que tienes una idea para un libro, ¿cómo la conviertes en realidad? “Escribir un libro es una experiencia realmente especial”, dice Sabrina Imbler, escritore de ciencia de Defector y autore de How Far the Light Reaches: A Life in Ten Sea Creatures (Hasta dónde llega la luz: una vida en diez criaturas marinas). “Pero también me pareció muy desalentadora”.

Desde desarrollar una idea hasta elaborar una propuesta y venderla a una editorial, hasta escribirlo en sí, publicar un libro es un proceso arduo. Afortunadamente, puedes aprovechar las experiencias exitosas de otros escritores de ciencia, que han atravesado el complicado terreno de la publicación de libros. Y los profesionales del mundo editorial, incluidos agentes y editores, pueden ayudar a un posible autor a descubrir cómo convertir una gran idea en un libro que no puedas soltar.

 

¿Tienes una idea digna de un libro?

Todo escritor de ciencia debe ser experto en encontrar y perfeccionar ideas para historias —pero no todas esas ideas servirían para un buen libro—. La idea de un libro debe ser lo suficientemente convincente como para que el público general gaste dinero en leer sobre ella y lo suficientemente grande como para soportar entre 80.000 y 100.000 palabras, escribió por correo electrónico Mackenzie Brady Watson, agente literaria de la Stuart Krichevsky Literary Agency. (Algunos libros de no ficción pueden ser más cortos, entre 50.000 y 60.000 palabras).

A medida que la idea de tu libro comienza a cristalizarse, es hora de decidir si quieres la ayuda de un agente. Los agentes literarios sirven como enlace entre autores y editoriales y, a veces, son esenciales para publicar un libro.

La idea también tiene que ser lo suficientemente emocionante para ti, personalmente, ya que serás tú quien tendrá que pasar meses o años trabajando en ella. “Creo que no es poco común que con la mayoría de los libros transcurran entre tres y cinco años desde que tienes la idea por primera vez hasta que sale a la luz, y luego pasas aproximadamente un año promocionándolo”, dice Tove Danovich, periodista independiente y autora de Under the Henfluence: Inside the World of Backyard Chickens and the People Who Love Them (Bajo la influencia de la gallina: un recorrido dentro del mundo de las gallinas de patio y las personas que las aman). Debes estar preparado para que el tema de tu libro se convierta en una parte importante de tu vida durante mucho tiempo. “Realmente tienes que asegurarte de que no sea un tema del que te vayas a cansar”, dice Danovich.

A veces, la idea de un libro sigue naturalmente el trabajo que ya estás haciendo, profundizando en una rama del periodismo en la que te has establecido. Imbler desarrolló su libro a partir de una columna de 2018 que escribió para Catapult que mezclaba memorias con escritura de ciencia sobre criaturas marinas. Para Imbler, un libro era una forma de impulsar su carrera y “demostrar que puedo escribir sobre las cosas sobre las que quiero escribir en mi carrera”.

Las historias individuales también pueden servir como trampolines naturales hacia las ideas para libros. La periodista independiente Amy Maxmen publicó en 2015 su libro electrónico, Ebola’s Unpaid Heroes: How Billions in Aid Skips Over Those at the Frontline (Los héroes no remunerados del ébola: cómo miles de millones de dólares se saltan a quienes están en la primera línea), después de encontrarse con trabajadores de la salud en Sierra Leona a quienes no se les pagaba durante el brote de ébola que comenzó en 2014. “Estaba realmente obsesionada con esta historia”, dice, “y trabajé en ella durante meses”. Se la propuso a Newsweek, quien le asignó una historia de 5.000 palabras, pero Maxmen sintió que tenía más que decir. Consiguió financiamiento del Centro Pulitzer y Tiny Spark para producir una versión más larga en forma de libro electrónico de la historia publicada por Newsweek Insights.

La idea para un libro tampoco tiene que ser necesariamente tuya; un agente o editor puede sembrar la primera semilla. El tema del actual proyecto de libro de la periodista de ciencia Julia Rosen surgió cuando su agente comentó que había visto muchos libros sobre árboles, pero ninguno sobre el pasto. “Eso fue todo lo que dijo”, recuerda Rosen, pero fue suficiente para poner su mente a trabajar. “Simplemente le vi mucho potencial para poder hablar sobre las cuestiones filosóficas profundas que realmente me interesan”, dice, “a través de la lente del pasto”. Después de profundizar su investigación sobre el pasto, Rosen cultivó esa semilla de idea en un proyecto de libro.

 

¿Necesitas un agente?

A medida que la idea de tu libro comienza a cristalizarse, es hora de decidir si quieres la ayuda de un agente. Los agentes literarios sirven como enlace entre autores y editoriales y, a veces, son esenciales para publicar un libro. Necesitarás un agente si tu objetivo es una gran editorial comercial; estas editoriales casi nunca aceptan propuestas directamente de un posible autor. Si bien las editoriales independientes y universitarias pueden ser más accesibles—y estar dispuestas a leer tus propuestas—aun así podrías beneficiarte de trabajar con un agente, aconseja Brady Watson.

Los agentes suelen trabajar “junto con el autor, intentando que el proceso sea lo más fluido y fructífero posible en todo momento”, afirma. Por ejemplo, un agente puede ayudar a refinar la idea de un libro, editar la propuesta del autor y enviarla a posibles editoriales. En esta etapa, un agente puede ayudar a un escritor a conseguir un mejor contrato y, a veces, un mayor anticipo —una suma de dinero pagada a plazos durante el proceso de publicación para ayudar con los gastos y el tiempo necesarios para escribir un libro—. Los agentes también pueden ayudar con la promoción y la publicidad una vez que se publica un libro.

Muchos agentes permiten que los aspirantes a autores les envíen cartas de consulta, que suelen ser de aproximadamente una página y detallan tanto la idea del libro como los antecedentes del escritor. Si escoger un agente al cual acercarte te resulta intimidante, recurre a escritores que admires en busca de inspiración y consejos. “Busca en las secciones de agradecimientos de los libros que realmente te gustaron y los libros que se sienten parecidos a tu libro”, dice Imbler. “Ve quiénes son los agentes de esos libros y luego comunícate con ellos”. Es probable que la sección de agradecimientos del libro incluya al agente y, de lo contrario, puedes comunicarte directamente con el autor para preguntarle. También puedes buscar en listas de agentes, como ésta, categorizada por tema, de la Association of American Literary Agents.

A veces, un agente también puede buscar a un escritor. Al escribir con autoridad e ingenio sobre temas interesantes, podrás destacar entre la multitud de aspirantes a autores y atraer la atención de los agentes. “Creo que los agentes disfrutan cuando un escritor claramente se está divirtiendo en las páginas que escribe y cuando su pasión por el tema brilla”, dice Brady Watson. “Queremos ser conquistados por la voz y el tono, tal como lo hace un lector”.

Rosen, por ejemplo, dice que había tenido poco éxito al consultar con agentes para un libro sobre un tema diferente al principio de su carrera, pero eso cambió después de que escribió un artículo en 2020 sobre el daño ambiental causado por las lombrices de tierra invasoras para The Atlantic. De repente, dice, los agentes le llamaban a ella. ¿Qué destacó de esta historia? “Fue una historia muy leída, en parte porque creo que era una idea muy sorprendente”, dice Rosen. Al guiar a los lectores en un colorido e inesperado viaje sobre la humilde lombriz de tierra, Rosen había demostrado sus habilidades de escritura y su experiencia en el tema —ambas vitales para escribir libros—. Rosen recuerda que su eventual agente le dijo que “tomaste esta cosa que todos pasaron por alto y a la que nadie presta atención, y la hiciste interesante”.

Una propuesta de libro exitosa convence a las editoriales sobre la idea de tu libro, describiendo de qué se trata y por qué deberían querer publicarlo.

Si decides firmar con un agente, deberías ser exigente. Para empezar, busca un agente que responda tus correos electrónicos y llamadas telefónicas, insiste Danovich. “Una de las mayores dificultades que tiene la gente con los agentes es sentir que no responden”. Tu agente también debe ser alguien que comparta tu visión del libro —y de tu carrera—. “Quiero a alguien que pueda guiarme a lo largo de una carrera editorial y que busque oportunidades para mí”, dice Imbler.

En algunos casos, puedes escribir un libro sin un agente. Esta ruta puede ser necesaria si tu libro trata sobre un nicho o un tema académico que normalmente no interesa a los agentes, pero tendrás que hacer mucho del trabajo editorial tú mismo. Brady Watson sugiere recurrir al Authors Guild para obtener asesoramiento legal y guías para los contratos de libros. También puedes consultar abogados con experiencia en publicaciones para que te ayuden a establecer conexiones en la industria y negociar contratos.

La escritora mexicana Alejandra Ortiz Medrano dice que no dependió de un agente para publicar su libro, El libro de las investigaciones medianamente serias. A través de una amistad del mundo literario, se puso en contacto con una editora del Grupo Planeta —una de las editoriales en español más grandes del mundo—, quien colaboró estrechamente con ella para producir un libro sobre cuestiones científicas cotidianas, como por qué se acumula pelusa en el ombligo. Para Ortiz Medrano, la relación con su editora fue clave para navegar el proceso editorial. “Ella estaba allí para apoyarme emocionalmente a través del estrés de escribir” al ser una persona cálida y comprensiva, dice.

 

¿Qué tiene que contener una propuesta para un libro?

Las editoriales suelen comprar libros de no ficción basándose en una propuesta y no en el libro en sí  —que podría estar todavía en una fase inicial de investigación —. Los agentes también pueden usar una propuesta para decidir si trabajar con un autor. “Si un autor hace una consulta de la nada, la mayoría de los agentes esperarían que tuviera una propuesta terminada lista para compartir”, dice Brady Watson.

Una propuesta de libro exitosa convence a las editoriales sobre la idea de tu libro, describiendo de qué se trata y por qué deberían querer publicarlo. Ayuda a encuadrar el contenido de tu libro en relación con los demás. Por ejemplo, Imbler pensó en su libro como una mezcla entre otros dos libros: La memoria secreta de las hojas de Hope Jahren y Stiff (Rígido) de Mary Roach. “Esos modelos son muy útiles”, dice. Puedes encontrar numerosas plantillas en línea, como ésta de la Nonfiction Authors Association, que te pueden guiar para hacer el borrador de tu propuesta. También puedes pedir a otros autores que escriban sobre ciencia que te compartan sus propuestas que han sido exitosas.

 

 

Un agente puede ayudarte a perfeccionar tu propuesta y resaltar su potencial de mercadotecnia. Pero asegúrate de que “no te estén orillando a escribir algo que no sea el libro que quieres escribir”, aconseja Danovich. Rosen dice que quería específicamente un agente que participara activamente en el proceso de redacción de la propuesta. Una propuesta bien redactada, afirma, puede facilitar mucho el proceso de escritura. Gracias al trabajo que hizo Rosen mientras hacía el borrador de propuesta, “sé claramente de qué trata el libro”, dice.

 

¿Cómo conseguir que una editorial te publique?

Cuando tu propuesta esté pulida y estés listo para vender, es posible que te sorprendas de la cantidad de opciones de editoriales que tienes. Además de las “Cinco Grandes” editoriales comerciales (Penguin Random House, Hachette Book Group, HarperCollins, Macmillan y Simon & Schuster), que cuentan con la mayor cantidad de recursos y reconocimiento, existen numerosas editoriales de libros independientes más pequeñas (por ejemplo, Milkweed Editions, Mountaineers Books, Agate Publishing) y editoriales académicas (por ejemplo, University of Chicago Press, Princeton University Press, University of Washington Press). También existen opciones para publicar por tu cuenta, como Kindle Direct Publishing de Amazon, Apple Books for Authors y Barnes & Noble Press.

Si estás trabajando con un agente, este se encargará de enviar tu propuesta al mundo y verá qué editores y editoriales muerden el anzuelo. Al igual que al elegir un agente, piensa detenidamente qué deseas de una editorial y analiza todas tus opciones con tu agente. “Mi mayor prioridad era encontrar un editor en quien confiara”, dice Imbler, y que se tomara su trabajo en serio. Considera también los recursos y la atención que una editorial podrá brindarle a tu libro. Las grandes editoriales podrían pagar anticipos mayores que las editoriales más pequeñas, pero es posible que se centren menos en comercializar tu libro en específico. Esto influyó en la decisión de Danovich de trabajar con Agate, una pequeña editorial independiente con sede en Illinois, que publica aproximadamente una docena de libros al año. Esta configuración más pequeña significaba que no se perdería en la multitud, dice.

Todo autor deberá desarrollar hábitos organizativos y estrategias creativas que le permitan completar el maratón mental de redactar un libro.

Una vez que hayas captado el interés de un editor, te invitará a que se reúnan en persona o virtualmente para hablar más. Esto puede parecer intimidante, pero en realidad es una buena señal. “Cuando llegas al punto de la reunión, se están tomando muy en serio la idea de hacerte una oferta”, dice Rosen. Piensa en esta reunión como una oportunidad para que ambos vean si la relación editor-autor encaja bien, dice.

Cuando una editorial decide hacer una oferta para comprar tu libro, tu agente (si tienes uno) debe encargarse de todas las negociaciones del contrato. Los elementos estándar del contrato de libros incluyen el anticipo del libro, las regalías (el porcentaje de las ganancias que recibirás cuando se venda un libro), dónde se puede vender el libro y cuándo se deben entregar los capítulos del libro a la editorial. “Los agentes negociarán para conseguir el acuerdo más favorable”, dice Brady Watson.

Durante las negociaciones, es importante que tú y tu agente entiendan cuáles son tus prioridades. Para Rosen, el monto del anticipo y cómo se pagaba era importante, porque quería tener la libertad financiera para concentrarse en escribir el libro sin necesidad de trabajar en otra cosa para ganar dinero. Dicho esto, es posible que otros autores quieran mantener una combinación de escribir el libro y hacer otros trabajos. También es importante evitar centrarse únicamente en el anticipo durante las negociaciones, dice Danovich. Presta especial atención al porcentaje de dinero de regalías que recibes cuando alguien compra tu libro y si puedes conservar los derechos de traducción, de audiolibro y de película de tu libro, lo que te permitiría venderlos en el futuro.

Considera pedirle a tu agente que le pida a la editorial que también cubra algunos gastos, como la verificación de datos, que no suele estar incluida en el proceso de las editoriales. “Si hay cosas que son importantes para ti, como la verificación de datos, la ilustración o lo que sea, piénsalo al principio del proceso”, dice Imbler. En su caso, la editorial aceptó pagar por la ilustración, pero se negó a cubrir la verificación de datos. (Imbler pagó una verificación de datos independiente con una beca de la Café Royal Cultural Foundation). También puede ser negociable cuánto ayuda la editorial con la promoción y la publicidad.

Una forma de garantizar que tu libro no esté luchando por llamar la atención es publicarlo tú mismo, pero no esperes hacerte rico al hacerlo. El libro electrónico de Maxmen no requirió un agente ni una editorial tradicional, pero tampoco le proporcionó ningún ingreso. Su libro está disponible por $2,99 dólares en Kindle, pero ninguna de las ganancias de las ventas va a ella. Sin el apoyo financiero que obtuvo, afirma, el reporteo que produjo el libro electrónico no habría sido posible.

 

¿Qué pasa después?

Una vez que has firmado un contrato de libro, eres casi un autor. ¡Felicidades! Ahora tienes que escribir el libro. El proceso de investigación y redacción de un libro puede ser un viaje largo y arduo. Por lo tanto, es importante mantener enfocados los objetivos y esperanzas originales del libro. “Creo que todo se reduce a esa sensación que tuve de que tenía tantas ganas de leer este libro, y no existe”, dice Danovich. “Si realmente te gusta algo y crees que hay una historia no contada ahí”, dice, “habrá otras personas como tú”.

Muchos escritores de libros sienten una profunda pasión por su tema, pero Ortiz Medrano dice que eso por sí solo no es suficiente. Todo autor deberá desarrollar hábitos organizativos y estrategias creativas que le permitan completar el maratón mental de redactar un libro. Ortiz Medrano recomienda escribir todos los días, aunque no esté relacionado con el libro, como en un diario. Los autores también pueden encontrar una comunidad en otros escritores que estén trabajando en libros. (Rosen escribe un boletín llamado BookSmarts, donde ofrece consejos sobre investigación para proyectos de escritura y reflexiona sobre su propio proceso de escritura de libros).

También asegúrate de desarrollar buenos hábitos para aliviar el estrés. Cuando se sentía estancada en una sección de su libro, Danovich se recuperaba pasando tiempo con sus gallinas. “Hacía que fuera mucho más fácil entrar en el espacio mental adecuado”, afirma. Y cuando te sientas presionado para acelerar el proceso, Rosen sugiere en su boletín recordar que a veces es necesario ir despacio para ir rápido. “Avanzar rápido puede llevarte a cometer errores que te frenan mucho”, escribe. “Es mejor respirar profundamente y reducir la velocidad”.

También ayuda acordarse de divertirse. “Lo que estoy tratando de decirme a mí misma, y supongo que lo que les diría a los demás, es simplemente que trates de disfrutar el proceso”, dice Rosen. “Disfrutar la investigación, disfrutar el pensamiento, disfrutar la escritura tanto como sea posible. [Esa es] la razón para hacer esto”.

 

Darren Incorvaia Sanjana Curtis

Darren Incorvaia es un periodista que escribe sobre el mundo natural. Se tituló de un doctorado en ecología, evolución y comportamiento por la Universidad Estatal de Michigan en 2021, con una tesis sobre el comportamiento de los abejorros. Desde entonces, ha escrito historias como freelance para Discover Magazine, Science News, Scientific American y The New York Times, principalmente sobre nuevos y emocionantes descubrimientos en el reino animal. Darren es becario TON de la Fundación Burroughs Wellcome. Síguelo en Twitter como @MegaDarren.

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