Como todos, durante el principio de la pandemia de COVID-19, la periodista Maritza L. Félix, radicada en Arizona, estuvo pegada a la televisión y a su celular—no había mucho más que hacer—. Fue entonces cuando notó que su madre, que vive en México, publicaba sobre la enfermedad infecciosa en WhatsApp. De forma preocupante, mucha de la información que compartía, así como la que Félix encontró en otros grupos de WhatsApp, era falsa. Cuando Félix comenzó a verificar la información de estas publicaciones sobre COVID-19, se dio cuenta de que los esfuerzos para desacreditar información falsa para audiencias de habla hispana en plataformas como WhatsApp, Facebook, TikTok y YouTube brillaban por su ausencia. La necesidad de tener información factual en español era urgente, dice.
La propagación desenfrenada de información errónea y desinformación, en conjunto con el virus mismo, llevó a Félix a fundar Conecta Arizona, un medio de noticias dirigido a hispanohablantes en las zonas fronterizas, en mayo de 2020. Para abordar las preguntas apremiantes de su audiencia, Félix dice que a menudo recurre a explicadores: historias elaboradas para destilar un tema complicado en material más comprensible. Conecta Arizona comparte explicadores en forma de gráficos o publicaciones de texto a través de WhatsApp, Facebook e Instagram, así como con notas publicadas en el sitio web del medio. El formato simplificado de un explicador permite a Félix y su equipo poner información clara y concisa rápidamente en manos de sus lectores. En el primer año después del debut del medio, Félix y otro reportero de medio tiempo desacreditaron más de 300 mitos sobre la COVID-19, como afirmaciones falsas de que los mosquitos pueden transmitir el virus o que usar desinfectante para manos es mejor que usar jabón.
Los explicadores se han utilizado durante mucho tiempo en el reporteo sobre ciencia para ayudar al público a darle sentido a su mundo. Aunque estas historias suelen presentarse como artículos concisos en los que un periodista plantea y responde preguntas comunes que su audiencia puede tener sobre un tema, también pueden tomar la forma de vídeos de TikTok, barras laterales, hilos en redes sociales, gráficos de datos o elementos narrativos. Los medios de comunicación estadounidenses como Vox, The Upshot de The New York Times y QuickTake de Bloomberg publican explicadores como parte habitual de su cobertura.
Los explicadores también son una herramienta poderosa en las manos de los periodistas locales, especialmente cuando necesitan abordar un tema científico complicado o interpretar datos de una manera digerible. De hecho, el primer ganador del Premio Pulitzer de Periodismo Explicativo en 1985 fue el fallecido reportero Jon Franklin de The Baltimore Evening Sun, por una serie de explicadores sobre la ciencia de la psiquiatría molecular. Los explicadores pueden ayudar a los periodistas locales a analizar la ciencia detrás de un tema importante para su audiencia, como la calidad del agua, las preocupaciones de salud pública o el cambio climático. Al mismo tiempo, escribir explicadores puede ser una forma accesible para que los reporteros locales sin una formación científica comiencen a desarrollar sus habilidades para reportar sobre ciencia.
Cómo encontrar bagaje para explicadores de ciencia
Puedes encontrar ideas para explicadores de ciencia locales en casi cualquier área de tu comunidad. Intenta buscar en boletines comunitarios y grupos de redes sociales, leer folletos publicados en tu vecindario y asistir a reuniones de tu colonia u otras reuniones municipales. Si hay un tema sobre el que mucha gente parece estar hablando —o discutiendo—, o si hay una pregunta sin respuesta flotando por ahí, tus oídos deberían activarse.
Incluso la cobertura nacional puede inspirar historias relevantes para tu audiencia local. Para la reportera de ciencia Helina Selemon, una idea de explicador sobre su área de cobertura COVID-19 en el New York Amsterdam News surgió al leer un artículo de opinión de STAT sobre la falta de datos raciales y étnicos de la COVID-19. Selemon se preguntó por qué faltaban esos datos —una pregunta que la llevó a un viaje de reporteo que duró meses—. Su explicador resultante, publicado en mayo de 2023, describe cómo los sistemas de recopilación de datos defectuosos y abrumados, combinados con la desconfianza de la comunidad hacia las intuiciones médicas, llevaron a la falta de datos sobre grupos raciales y étnicos. “Simplemente pensé que este tipo de reportajes profundos y de calidad son algo que la comunidad merece más”, dice Selemon, cuyo medio se dirige principalmente a los neoyorquinos negros. “Este es contexto en el que a menudo no nos adentramos en otros explicadores o noticias rápidas”.
La naturaleza directa, en ocasiones formulada, de los explicadores ayuda a desmenuzar temas científicos desconocidos en partes más digeribles.
De esta manera, dice Selemon, los explicadores son una excelente manera de dar más que sólo el reporteo de “esto sucedió hoy”. Si bien es útil cubrir lo que la gente necesita saber ahora, también existe una oportunidad para que los explicadores vayan más allá de un momento crítico y abrir el panorama. Para el explicador de Selemon sobre los datos faltantes de COVID-19, eso significaba anticipar lo que sucedería con la recopilación de datos y el reporteo después de que expirara la emergencia de salud pública en EE. UU.
Los periodistas también pueden encontrar ideas para explicadores catalogando las preguntas que plantean sus fuentes durante el reporteo de otras historias. “Es realmente como darte pistas a ti mismo y encontrarlas en otras personas con las que hablas sobre lo que se están preguntando sobre las noticias”, dice Rachel Becker, reportera del agua de CalMatters. Mientras cubría las condiciones de sequía en California como parte de su área de especialidad desde 2021, Becker notó que varias fuentes preguntaban si el estado tenía suficiente agua. Becker juntó estas preguntas y escribió un explicador en noviembre de 2022 sobre las soluciones para aumentar el suministro de agua de California. Este tipo de historia era importante para los lectores de CalMatters, que cubre la política de California, dice.
Becker dice que también intenta anticipar las preguntas que su audiencia podría tener sobre un evento noticioso. Para hacer esto, sugiere agregar un contexto histórico a los explicadores, aplicando un marco de “¿cómo llegamos aquí?” antes de sumergirse en el tema en cuestión. “Es como pensar en cuáles serán esas siguientes preguntas una vez que escuchas la noticia”, dice.
“La contextualización es clave para hacer que los explicadores funcionen”, dice el escritor de ciencia Alex Ip, fundador y editor en jefe de The Xylom, un medio de noticias sin fines de lucro que cubre cómo la ciencia da forma a las comunidades locales. Cuando se escriben como historias del “segundo día”, los explicadores colocan los eventos noticiosos en un mayor contexto para ayudar al público a comprenderlos más profundamente. Por ejemplo, después de ver la cobertura de los medios sobre un plan de la ciudad de Atlanta para desarrollar un centro de capacitación para las fuerzas policiales y otro personal, Ip escribió, en febrero de 2023, un explicador desacreditando las afirmaciones del gobierno de la ciudad de que el proyecto tendría un costo ambiental mínimo. Utilizó Google Street View y datos públicos de zonificación del condado para verificar un comunicado de prensa sobre el proyecto. (El gobierno de la ciudad después eliminó el comunicado de prensa en cuestión de su sitio web).
La publicación de explicadores también podría generar ideas para futuras historias. Desde que escribió su explicador, Ip dice que distintas fuentes se le han acercado con información o tips. Los periodistas también pueden usar los explicadores como la base para futuros reportajes que pueden ser más profundos o narrativos, afirma.
Cómo usar explicadores para decodificar la ciencia
Los explicadores pueden ayudar a conectar a los consumidores de noticias locales con temas científicos que de otro modo podrían parecer intimidantes, pero los propios periodistas no necesitan tener experiencia en reportajes de ciencia para producir explicadores informativos. De hecho, el ejercicio de escribir explicadores puede ser una excelente manera para que los reporteros locales fortalezcan sus músculos de escritura sobre ciencia.
La naturaleza directa, en ocasiones formulada, de los explicadores ayuda a desmenuzar temas científicos desconocidos en partes más digeribles. Pueden ayudar a los periodistas a ponerse al día rápidamente sobre un tema, especialmente si se ven obligados a cubrir una noticia de última hora. Selemon tiene una licenciatura en microbiología, pero dice que todavía se confunde con temas complejos de otros campos científicos. Los periodistas pueden utilizar la plantilla de un explicador para guiar sus entrevistas con las fuentes, para hacer las preguntas más básicas sobre un tema y construir a partir de ahí. “Prepárate para que sea educativo para ti”, dice Selemon.
Cuando están bien escritos, los explicadores de ciencia brindan al público información clara y concisa sobre temas que afectan su vida diaria.
Al abordar temas nuevos o particularmente complicados para un explicador, tener buenas fuentes es clave. Félix no había cubierto extensamente la salud y la ciencia antes de comenzar a desacreditar los mitos de la COVID-19 para su audiencia en Conecta Arizona. Entonces, para ayudarla a ella y a su audiencia a comprender la pandemia que se desarrollaba rápidamente, Félix solicitó médicos, expertos en salud mental y un representante de habla hispana de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos para hacer preguntas y respuestas para el programa de radio de su medio y explicadores de WhatsApp.
También es importante encontrar fuentes con la experiencia adecuada para tu historia, dice Tori Espensen, gerente de divulgación de la ciencia de la organización sin fines de lucro SciLine, que da apoyo a los periodistas que buscan cubrir la ciencia en su trabajo. “No puedes acudir al mismo epidemiólogo para cada historia de salud pública”, dice. Para delimitar tu búsqueda, Espensen recomienda buscar en bases de datos, como Google Scholar, palabras clave relacionadas con tu historia en específico. Una vez que encuentres un artículo científico relevante, puedes comunicarte con sus autores. Intenta conectar con funcionarios de información pública de las universidades locales y pídeles que te recomienden un miembro del cuerpo docente con experiencia relevante. (Los periodistas que buscan fuentes —con fecha límite o sin ella—, también pueden aprovechar el servicio de búsqueda de expertos de SciLine).
Si te tropiezas mientras redactas tu explicador o mientras intentas descifrar las notas de tus entrevistas, no dudes en hacer preguntas de seguimiento a tus fuentes. Pídeles que reformulen si algo que dicen no está claro —ya sea en el momento o una vez que regreses a tus notas—. Los periodistas no deberían sentirse mal por pedirles a los científicos que expliquen algo en términos más simples para que el lector lo entienda, dice Espensen. “Un científico no te va a juzgar por no saber estas cosas”. Hacer preguntas aclaratorias no sólo te hará sentir más seguro acerca de los hechos de tu historia; también hará que los científicos se sientan más cómodos y quieran trabajar contigo en el futuro.
Cómo construir un explicador efectivo
Cuando están bien escritos, los explicadores de ciencia brindan al público información clara y concisa sobre temas que afectan su vida diaria. “El objetivo de un explicador es que una persona que nunca ha aprendido sobre un tema comprenda lo suficiente como para poder tomar decisiones al respecto”, dice Ip.
La clave es lograr el equilibrio entre comunicar lo que tu audiencia necesita saber, sin confundir los hechos con detalles innecesarios. Encontrar la estructura adecuada para tu explicador puede ayudarte a lograr ese equilibrio. Para Selemon, pensarlo como un artículo le brindó el espacio que necesitaba para profundizar en la compleja red de recopilación de datos de COVID-19. Aún así, se apoyó en su editor para que la ayudara a ser rigurosa sobre qué hechos debían permanecer y cuáles podían eliminarse.
Averiguar qué información necesita tu audiencia para tomar decisiones informadas requiere mantenerse comprometido y escuchar lo que más les importa.
Otros formatos para explicadores pueden condensar la información en fragmentos aún más pequeños. Becker, por ejemplo, utilizó un formato de “baraja de cartas” para mostrar su explicador sobre el agua de California, en el que cada “carta” o sección de la historia comienza con una solución potencial como un encabezado en negrita, seguido de un gráfico o imagen con texto que describe la solución y su viabilidad. El número limitado de palabras para cada carta (400 palabras) ayudó a Becker a filtrar su reporteo en información más útil, dice. “Hay muchos datos divertidos que mueren”, dice.
Los periodistas pueden intercalar enlaces y otros recursos a lo largo de sus explicadores, lo que permite a los lectores que quieren profundizar más la oportunidad de hacerlo sin alienar a aquellos que solo quieren los hechos clave. En su explicador sobre el centro de capacitación de Atlanta, Ip puso enlaces a documentos gubernamentales y otros informes que lo ayudaron a refutar las afirmaciones del gobierno de la ciudad de Atlanta. Mostrar tu trabajo también genera confianza en los lectores sobre tu reporteo, dice Ip.
Independientemente de su estructura, los explicadores deben tener puntos clave claros que el público pueda llevarse a su vida cotidiana, dice Selemon. En su historia sobre la COVID-19, lo más relevante era cómo los datos faltantes dañan a las comunidades de color. Para ayudar a que estos puntos queden claros, escribe una introducción concisa que le exponga hábilmente al lector el “porqué” de la historia. “Una vez que creas un puente de comprensión para los lectores”, dice, “la gente se siente equipada. Se siente empoderada con la información”.
Averiguar qué información necesita tu audiencia para tomar decisiones informadas requiere mantenerse comprometido y escuchar lo que más les importa. Al permanecer atenta y receptiva con su comunidad, Félix dice que ha podido discernir las principales preocupaciones y preguntas que tiene su audiencia sobre la COVID-19 y otros temas. “Tenemos conversaciones con bastante frecuencia”, dice. Eso significa volver siempre a tu comunidad y hacer preguntas como: “¿Qué necesitas saber?” y “¿Qué te gustaría haber sabido antes de esto?” A través de estas conversaciones, dice, los periodistas locales pueden ayudar a sus audiencias a comprender mejor la ciencia dentro de su rincón del mundo.

Roxanne Scott es periodista independiente en Queens, Nueva York. Ha trabajado en redacciones durante más de siete años, más recientemente como productora senior en la mesa de investigaciones de Futuro Media. Antes de eso, fue reportera de NPR en Atlanta y Louisville, Kentucky. Encuéntrala en X como @whosworld.
